Verano:
Bcnpiscina - mini
En mi mesilla:
Bartleby, el escribiente, de Herman Melville. A veces comento los libros que leo aquí leyendo café en mano.
Citas literarias:
Lo que uno busca en la literatura es un estremecimiento en la espina dorsal. Nabokov. La palabra es mitad de quien la pronuncia, mitad de quien la escucha. Montaigne. El recuerdo que deja un libro es más importante que el libro mismo. Bécquer.
Hablamos de…
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Intentos de estudio sin final feliz:
Si yo lo intento, en serio, pero no hay manera. Los jueves, viernes sábados o domingos no se puede estudiar. Y los lunes, martes y miércoles tengo que descansar de los intentos anteriores y reponer fuerza para los siguientes, así que... ¿ayudas, trucos, giratiempos de Hermione, por favor?
¿Cuántos cotillas…?

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Hoy, al leer el blog de Mauro Entrialgo, me he encontrado con esta divertida y acertada viñeta:

Serna

La reproduzco aquí y se la dedico a Nat, gran admiradora de Ramón Gómez de la Serna. En su blog podéis leer muchas greguerías:

  • A veces el abrelibos no marcha porque ha tropezado con el nudo de la novela.
  • Las gaviotas nacieron de los pañuelos que dicen ¡adiós! en los puertos.
  • Era uno de esos días en que el viento quiere hablar.
  • Diccionario quiere decir millonario en palabras.
  • La magia se ha perdido. ¡Ya hay zapatos de cristal para todos los pies!
  • Lo más importante de la vida es no haber muerto.
  • La lagartija es el broche de las tapias.
  • Trueno: caída de un baúl por las escaleras del cielo.
  • Natalia, de En Picado, va a pasar este verano a kilómetros de distancia, en los Estados Unidos -qué envidia-. Pásatelo de lujo en Washington D.C, aprovecha, vive todo intensamente y vuelve con aventuretas para ponernos los dientes largos en septiembre. Además, estad atentos, porque después del verano, será Natalia la que coja el relevo de la sección cultural de Zaragózame, que yo desde Birmingham poco podré decir de la ciudad del cierzo.

    Hace un par de años, Luis García Montero y Joaquín Sabina leyeron en la Semana Negra de Gijón un discurso al alimón dedicado a José Emilio Pacheco, como en su día lo hicieron Lorca y Neruda a Rubén Darío.

    Este año voy a la Semana Negra de Gijón. Qué ganas. Años y años leyendo las crónicas oficiales, cotilleándola en los blogs y webs, escuchando a amigos hablar de ella y por fin la voy a vivir in situ. Si queréis encontrarme, allí estaré esos días, entre libros, presentaciones, mesas redondas, firmas, charlas y algo de amigos, playa, noche, tapas, sidra y juerga con escritores.

    Otro día escribo la entrada que corresponde a este título, lo prometo. La teoría que dice que todo se puede relacionar con un capítulo de Los Simpsons ahora ha evolucionado a todo se puede relacionar con un grupo en Facebook. En un futuro lejano en el que me aburra mucho y tenga tiempo suficiente escribiré algo, porque este tema daría bastante juego.

    Pero no me resisto a enseñaros un grupo de Facebook que me ha hecho mucha gracia:

  • A mi me parece sexy la buena ortografía.
  • ortografía

    Sí, será muy sexy, pero no sé yo si quien ha creado el grupo se acuerda de que las tildes están incluidas en la ortografía del español. Por cierto, admito que he tenido que buscar en nuestra querida y admirada y por siempre respetada RAE la palabra libido, pues yo la pronuncio como si fuera una esdrújula y según el diccionario es llana. ¿Cómo la pronunciáis vosotros?

    … sólo diré que tengo los mejores compañeros que podría imaginar para este proyecto -todavía secreto- y que me ha alegrado mucho que se animaran a poner en marcha mi idea:
    protofilologos!com

    Lo desvelaremos después de verano, pero mientras, se admiten ideas e hipótesis.
    ¿Alguien se atreve a elucubrar?

    stories for summer

    Ya sé que hace mucho que no cuelgo algún párrafo de mis lecturas en Leyendo café en mano. Pero creedme, estoy leyendo, y mucho, muchísimo. Aunque ahora cambio el café por algún helado o granizado fresquito. Pero he consultado mi lista de lecturas de este último mes y os cuento sólo lo que ha pasado por mi mesilla de literatura infantil y juvenil:

    Me he ido a la cama con El bosque de los árboles muertos y La sonrisa perdida de Paolo Malatesta de Ana Alcolea; me he puesto al día en la literatura de Daniel Nesquens con El día en el que…, El hombre con el pelo revuelto y Mi familia; me han impresionado las ilustraciones de Tanga y el gran leopardo escrito a cuatro manos por Francisco Javier Mateos y Roberto Malo e ilustrado por David Laguens; he vuelto a leer a Fernando Lalana, como siempre, con El asunto Galindo; me ha encantado el premio Gran Angular Mujer mirando al mar de Ricardo Gómez; he disfrutado mucho el debut de Javier Ruescas en Alfaguara con su Tempus Fugit; me he reencontrado con el fascinante personaje de Eblus en Crypta de Care Santos; ayer mismo terminé He jugado con lobos de Gabriel Janer Manila y hoy he empezado Los hijos de las tinieblas, la segunda parte de El ciclo de la Luna Roja de José Antonio Cotrina. Y alguno que se me habrá olvidado por el camino…

    Otro día os cuento lo rápido que se pueden llegar a leer las lecturas obligatorias de la carrera -y os lo contaré para que no me toméis de ejemplo- o que me he vuelto a enamorar de todo lo que publique Anagrama, Tropo y Páginas de Espuma por ejemplo. Y que les he echado el ojo a dos editoriales pequeñas y bonitas a las que habrá que seguir de cerca, Impedimenta y El Jinete Azul.

    En realidad contaros esto me daba igual. Pero necesitaba una excusa decente para enseñaros esta estupenda ilustración de Fiona Dunphy, que retrata a la perfección la idea que tengo para mis próximas semanas…

    … ya lo decían los Beatles, aunque luego lo han dicho muchos otros como Belle and Sebastian, Coldplay, Nina Simone, Bon Jovi, Lovely Luna, etc.

    Y hay que celebrar las buenas noticias que nos ha traído el sol estival. Algunas se pueden desvelar y eran previsibles, como el final de exámenes -sí, hay luz al final de ese túnel-. Otras ya las iremos comentando cuando corresponda.
    Sigo fascinada e intrigada por la curiosa dicotomía entre las buenas noticias que me llegan por mail y las malas por carta al buzón tradicional. ¿A alguien le pasa lo mismo?

    En fin, es viernes, vamos a seguir celebrando que:
    junio final!

    Todo es posible la Noche de San Juan.
    El 23 de Junio, la noche más corta del año, en la que se queman los apuntes papeles con buenos deseos, se saltan las hogueras en la playa, aparece la magia, todo es posible.

    El año pasado, disfruté de la estupenda interpretación de María Adánez encarnando el personaje de la señorita Julia de August Strindberg. Fueron dos horas magníficas, en las que todo el público del Teatro Principal de Zaragoza se quedó fascinado con la manera de interpretar este difícil personaje, que lleva sobre sus hombros la carga de casi toda la obra. Allí es donde me re-enamoré de Señorita Julia, sobre el escenario, pues ya estaba enamorada con su lectura; como me pasó con Nora en Casa de Muñecas de Ibsen, cuando la vi en Madrid; como me pasa con muchos de los personajes femeninos de las obras de teatro.
    ¡Qué tendrán los nórdicos para tener unos literatos clásicos tan estupendos!

    En la noche de san Juan, mientras el conde está ausente y el pueblo se entrega a una alegría loca, la señorita Julia, excitada, invita al criado Jean a bailar con ella. Se siente provocativa; algo seductora y algo seducida, acaba entregándose. Aquí termina la primera parte. La segunda, más larga, nos muestra a Jean en su naturaleza servil: piensa aprovecharse de su joven dueña, convertida en su amante, para realizar su sueño de convertirse en propietario de un hotel de lujo e impulsa a Julia a robar la caja fuerte de su padre y a huir. Julia lo aborrece y por otra parte está unida a él; entre la vergüenza y el odio, ha perdido la voluntad.

    Este verano me iré a averiguarlo. Me escapo unos días a finales de julio a Estocolmo, a visitar el museo de August Strindberg, la casa de Astrid Lindgren en Gotland, el archipiélago de Estocolmo, no sabemos si podremos subir a ver el sol de medianoche en el Círculo Polar Ártico. Pero haremos una pequeña parada técnica de apenas un día en Bruselas y nos escaparemos en tren a Brujas.
    Cualquier sugerencia, sea Brujas o Estocolmo, es bienvenida.

    Y ahora, a escribir mis deseos en un papel.
    Noche de San Juan en la playa de Barcelona.
    Comienza el verano.

    … o por lo menos, eso nos parece a los estudiantes universitarios.
    Una foto que define mis próximos días:
    BcnVacaciones
    [Foto vista en Anney Hall]

    Me escapo unos días a la ciudad de Gil de Biedma y Gaudí.
    Desayunar en la piscina de la azotea viendo la Sagrada Familia, en casa de mi amiga que me admite de okupa unos días. Pasear por las Ramblas haciendo reír a los mimos. Comer sin prisas, sin nada que hacer por la tarde, sin tener que salir corriendo de casa con libros en el bolso. Merendar zumos de frutas tropicales en la Boquería. Pasar la tarde en el Parque Güell admirando por enésima vez a Gaudí. Tomar un helado en las calles del barrio gótico. Ver atardecer desde la azotea de la Casa Batlló. Cenar un bocata a la orilla del mar. Hablar spanglish con los extranjeros guapos en los bares. Saltar -o intentarlo- las hogueras en la playa la noche de San Juan. Pedir un deseo, algo parecido a que los próximos meses sean intensos y divertidos.

    En resumen, comienza el mi verano.

    book worm
    [Imagen: de Vanessa Mae. Ojalá se me hubiera ocurrido a mí...]

    Estupendo y divertido, Andrés Neuman en Babelia este fin de semana:

    PERIODISTA. ¿Cuál es el futuro literario del formato electrónico?
    EDGAR FRANZ MILTON. Me importa un carajo el formato. Yo me ocupo de los contenidos. Pienso en mis personajes. Como sigamos perdiendo el tiempo con este asunto, pronto no nos quedará una sola buena historia que descargar en esos putos aparatos.

    P. ¿Pero no tienen ventajas? ¿No son más prácticos para viajar?
    EFM. Hay que ser imbécil para viajar con libros. Un viaje ya es un libro. Y leer es un viaje.

    P. ¿Y qué hay de la posibilidad de que el libro electrónico funde nuevas formas de escritura?
    EFM. Acuérdese de la escuela, joven, si es que la aprobó. ¿Usted cree que la imprenta inventó a los escritores del siglo 15? No. Esos escritores propiciaron la imprenta. Ahora igual. Las formas de lectura y escritura de todo el siglo 20 han permitido la invención de Internet. Así que nada nuevo. Excepto para usted, que tendrá que volver a la escuela. Haga algún curso online.

    P. Bien. ¿Consideraría justo aumentar el 10% de derechos de autor hasta un 25%?
    EFM. Consideraría justo que la gente dedicase un 25% de su tiempo libre a leer. Para lo demás ya están las calculadoras. Y los impotentes como usted.
    (…)
    P. ¿Y de la piratería con fines de lucro?
    EFM. Ya tengo editorial, gracias.
    (…)
    P. Mejor terminemos. ¿Llegará el día en que leer una novela digital sea tan agradable y cómodo como leer una novela impresa?
    EFM. Leer una novela no es cómodo ni agradable. Todo lo contrario. Debe ser algo incómodo. Y un poco terrible. Igual que ser su esposa. Buenas tardes.

    Yo le veo un problema al e-book: No tiene hojas, no podré cortarme accidentalmente con ellas y no tendré excusa para ponerme tiritas de colores. O no tendrán excusa para echarme de casa porque compro demasiados libros y no caben en las estanterías. No, prefiero los libros tradicionales: me pondré tiritas de colores y me echarán iré antes de casa.
    Ah, Milton, gracias por recordarnos que leer una novela no tiene que ser cómodo. Buenas tardes.

    Pretendo que éste sea mi último finde encerrada en casa hasta dentro de bastantes meses.

    Necesito salir ya de la ciudad del cierzo.
    O de mi habitación.

    Loa al estudio, de Bertolt Brecht

    ¡Estudia lo elemental! Para aquellos
    cuya hora ha llegado
    no es nunca demasiado tarde.
    ¡Estudia el “abc” ! No basta, pero
    estúdialo ¡No te canses!
    ¡Empieza! ¡Tú tienes que saberlo todo!
    Estás llamado a ser un dirigente.
    ¡Estudia, hombre en el asilo!
    ¡Estudia, hombre en la cárcel!
    ¡Estudia, mujer en la cocina!
    ¡Estudia, sexagenario!
    Estás llamado a ser un dirigente.
    ¡Asiste a la escuela, desamparado!
    ¡Persigue el saber, muerto de frío!
    ¡Empuña el libro, hambriento! ¡Es un arma!
    Estás llamado a ser un dirigente.
    ¡No temas preguntar, compañero!
    ¡No te dejes convencer!
    ¡Compruébalo tú mismo!
    Lo que no sabes por ti,
    no lo sabes.
    Repasa la cuenta,
    tú tienes que pagarla.
    Apunta con tu dedo a cada cosa
    y pregunta: “Y esto, por qué?

    Estás llamado a ser un dirigente.

    [Poema encontrado en Tlaxcala.]