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Desde la revista de literatura juvenil El Templo de las Mil Puertas hemos querido premiar las mejores novelas juveniles publicadas en 2010. En nuestro último número dedicamos el reportaje central a estos títulos y el viernes 4 de marzo vamos a celebrar la entrega de los premios en Madrid.
Vendrán representantes de la mayoría de editoriales españolas y algunos autores del panorama juvenil, entre ellos las premiadas Ana Alonso (mejor novela española perteneciente a saga en 2009 por La puerta de Caronte) y Maite Carranza (mejor novela española independiente 2010 por Palabras Envenenadas). Por supuesto, estáis todos invitados y sería un placer contar con vuestra presencia en el acto.¡Nos vemos el viernes 4 de marzo a las 11:00 h. en la Fnac de Callao (C/Preciados, 28)!
Yo no estaré en el evento -mis queridos científicos locos aún no han inventado el teletransporte-, pero os aseguro que va a ser interesante y divertido. Si podéis acercaros, os lo recomiendo. Todos los redactores de El Templo de las Mil Puertas hemos trabajado mucho para organizarlo, esperamos que os guste.
Me gustaría decir que la protagonista indiscutible de la noche SM en la Real Casa de Correos de Madrid fue esta estupenda, sabrosa, dulce y calorífica fuente de chocolate, pero no fue así. Esta fuente de chocolate nos ayudó a reponer fuerzas después de un largo día y una intensa noche que a continuación os intentaré resumir:
El día empezó con una exposición sobre Monet y el nuevo renacimiento, continuó con una comida templaria muy literaria conmemorando la del año pasado o quizás no, un café en el Starbucks con el que conocimos a Leara, de Be literature, y llegó la tarde: preparar cámaras de fotos, boli, papel, teléfonos con wifi y vestidos bonitos para asistir a la 32ª edición de los premios de literatura infantil El Barco de Vapor y juvenil Gran Angular de la editorial SM.
Como ya debéis saber, los premiados fueron:
La novela muestra las condiciones de vida de los niños obligados a trabajar en la pesca, casi todos vendidos como esclavos por sus padres al no poder hacer frente a las deudas, a través de la relación entre una joven y una niña.
Ricardo Gómez explicó que su obra trata de una búsqueda, la del protagonista que encuentra un manuscrito que “le permite tirar de un hilo”. Está convencido de que la autora de ese escrito es una mujer y la busca “entre las nieblas del tiempo”. Para ello, el “deseo y la fantasía del protagonista” le lleva a no saber si encuentra a la autora o “a sí mismo”. Además, Gómez destacó que la obra se desarrolla en “el período negro de España en la posguerra” y que ha buscado nuevas formas de narración entremezclando la poesía como “desafío”.
Jordi Sierra i Fabra destacó que se trata de la historia de un niño huérfano del siglo XIX que no sabe ni leer ni escribir y que se enamora de una niña. Ambos tienen 15 años y se comunican a través de las páginas arrancadas de un libro llamado Historia de un segundo en el que ella va subrayando las sílabas de su mensaje. Sierra i Fabra apuntó que es el título del libro el que sirve de argumento para la obra ya que “un segundo de amor de verdad cuesta mucho encontrarlo”.
Y podríamos decir que lo más interesante fue la entrega de premios, pero salvo el discurso de Lorena Moreno, muy inteligente y acertado, los demás ya nos los conocíamos un poco. Autoridades proclamando los beneficios de la lectura, resaltando el dato de que los niños leen más que los adultos en España y animando a los jóvenes a que continúen abriendo y sumergiéndose en los libros.
Lo más atractivo de esta entrega de premios de SM no es la gala, sino lo posterior: el cóctel, la fuente de chocolate, es decir, la posibilidad de acercarte a los escritores premiados, hablar con ellos, felicitar a Ricardo y a Jordi, ambos muy atentos y amables con nosotros, por conseguirlo esa noche. Jordi Sierra i Fabra comentó que era prácticamente el único premio que le quedaba por ganar y que tenía clavada esa espinita desde hacía años. Con Ricardo Gómez pudimos charlar pocos minutos después de que le dieran el premio y, personalmente, me llamó la atención el juego de narradores que parece tener su novela. Quizás es porque soy muy quijotesca, pero tengo ganas de leer el Gran Angular con esa Mujer mirando al mar.
Durante la velada, también pudimos charlar con otros escritores allí presentes, intentando sonsacarles si eran finalistas o pedirles alguna exclusiva para poder publicarla en el próximo número de la revista El Templo de las Mil Puertas. Alrededor de las mesas de bebidas, atendidos por amables camareros o custodiando con laminería las fuentes de chocolate, esa noche pudimos ver a escritores, editores, ilustradores, y demás personas del gremio.
Sí, definitivamente es más interesante el cóctel que la gala en sí. También es interesante la copa posterior templaria para comentar la velada, pero esa es otra historia que contaremos o quizás no en otra ocasión…
Y en el desayuno rueda de prensa, al día siguiente por la mañana, pudimos preguntarles más tranquilamente a Ricardo Gómez y a Jordi Sierra i Fabra sobre las novelas premiadas, sus personajes, tramas, su relación con los lectores, etc. También fueron interesantes los comentarios de Elsa Aguiar y Lines Carretero acerca de la historia de estos dos premios y de la trayectoria literaria de los autores premiados este año. Ya sólo nos queda esperar a mayo, mes en el que saldrán publicados Historia de un segundo y Mujer mirando al mar, en Barco de Vapor y Gran Angular respectivamente.
Y si os habéis quedado con ganas de más, tenéis crónicas oficiales en Espacio Libros y en la Sala de Prensa de SM; y crónicas templarias en El Cazador de Libros de Javier Ruescas y Letras y Escenas de Alba Úriz. Además, en el próximo número de la revista El Templo de las Mil Puertas, el décimoquinto ya, escribiremos algo sobre esa noche tan literaria de la que disfrutamos en Madrid gracias a la editorial SM.
-> [Advierto que esta entrada estará en continua ampliación y corrección durante unos días. Gracias.]
Todo acto tiene su consecuencia.
Cierto acto tiene ciertas consecuencias absolutamente esperables, como la de conseguir unas cuantas rúbricas de escritores, entre ellas, la de uno de mis poetas-vivos preferidos, Luis García Montero. También la de varios autores de LIJ, que firmaron mi 21 relatos contra el acoso escolar, gracias.

[De pequeña, yo pensaba que sólo se podía ser poeta cuando habías muerto. Mis poetas preferidos estaban muertos. Al cabo del tiempo descubrí que unas pocas y escogidas personas pueden ser poetas en vida, como Montero, Girondo o Peri Rossi. De ahí la distinción entre poetas y poetas-vivos.]
Dedicatoria
Si alguna vez la vida te maltrata,
acuérdate de mí,
que no puede cansarse de esperar
aquel que no se cansa de mirarte.
Recuerda que tú existen tan sólo en este libro.
Yo sé que el tierno amor escoge sus ciudades…
Yo sé
que el tierno amor escoge sus ciudades
y cada pasión toma un domicilio,
un modo diferente de andar por los pasillos
o de apagar las luces.Y sé
que hay un portal dormido en cada labio,
un ascensor sin números,
una escalera llena de pequeños paréntesis.Sé que cada ilusión
tiene formas distintas
de inventar corazones o pronunciar los nombres
al coger el teléfono.
Sé que cada esperanza
busca siempre un camino
para tapar su sombra desnuda con las sábanas
cuando va a despertarse.Y sé
que hay una fecha, un día, detrás de cada calle,
un rencor deseable,
un arrepentimiento, a medias, en el cuerpo.Yo sé
que el amor tiene letras diferentes
para escribir: me voy, para decir:
regreso de improviso. Cada tiempo de dudas
necesita un paisaje.

La señorita de la Torre de las Palabras y laqueaquíescribe se toman un descanso en mitad de exámenes, que tanto estudio no puede ser bueno. En un lugar cuyas casetas son interminables, podrán ser vistas durante no mucho tiempo estas dos protofilólogas, mochila en ristre, cargadas de libros, ganas de desconectar de los apuntes y una lista de escritores a los que suplicar que les estampen sus rúbricas.
Sí, nos hacemos una pequeña escapada a la Feria del Libro de Madrid, a pasar el día entre casetas, libros, escritores, firmas, botellas de aguas y mucho sol. También césped a la sombra, charlas y cafés con quien solicite nuestra compañía, vía móvil.
Es un simulacro de celebración de final de exámenes. Un ensayo para prepararnos para el fin de semana que viene, cuando podamos matar las neuronas que hemos acumulado estas semanas y hacerle un reset general a nuestro cerebro…
Al señor que tenía un craneo previlegiado le han puesto una bufanda en Madrid:
La estatua de Ramón María de Valle-Inclán situada en el madrileño Paseo de Recoletos ha recibido este mediodía su XXVI bufanda blanca, siguiendo una tradición por la que cada año, en el Día Mundial del Teatro, los dramaturgos expresan de esta forma su admiración por la obra y autores de todas las épocas.
Valle-Inclán ya se ha paseado por este blog un par de veces:
¿Qué debemos hacer? Arte, no. No debemos hacer arte ahora, porque jugar en los tiempos que corren es inmoral, es una canallada. Hay que lograr primero una justicia social.
…
Los héroes clásicos han ido a pasearse en el callejón del Gato, y reflejados en los espejos dan el Esperpento. La tragedia nuestra no es la tragedia, es esperpento.

“Las letras no dan para comer. ¡Las letras son colorín, pingajo y hambre!”. Memorable escena: un famélico Max Estrella se queja ante el Ministro de la Gobernación de su condición de poeta menesteroso, sombra infausta de glorias pasadas. Acontecía la entrevista, según el genio valleinclanesco, en un “Madrid absurdo, brillante y hambriento”, allá por la década de los veinte del siglo homónimo. Valle Inclán pasaba el testigo de un descrédito que venía de antiguo, potenciado en gran medida (y paradójicamente) por la propia literatura. Poetas hambrientos, filósofos disparatados y gramáticos en pupilaje pululan por la república literaria de todos los tiempos. Don Quijote es el ejemplo más señero del perjuicio que infligen las letras.
[Foto: la semana pasada en Madrid, después de hacerme la foto con la vaca quijotesca.]
Y si el día Mundial de Tolkien lo celebramos yéndonos a una charla sobre Tolkien y el Romanticismo, el día Mundial del Teatro tocará ir al teatro: Señorita Julia.
El martes por la noche tuvo lugar la entrega de los premios de la Fundación SM en la Real Casa de Correos de Madrid. Y a la mañana siguiente, miércoles, a las 10am, una rueda de prensa con los autores premiados.
Premio El Barco de Vapor: Care Santos, por su novela Se vende mamá.
Premio Gran Angular: Antoni García-Llorca por El salvaje.
Premio Internacional de Ilustración: David Peña, por Ñam!
Premio Jordi Sierra i Fabra: Dunia Esteban, por Viaje de ida.
Javier Ruescas, Cronista de Salem y yo éramos los Reporteros 2.0 de SM.
Lo hicimos lo mejor que pudimos, retransmitimos todo en riguroso directo (al menos, todo lo rápido que nos lo permitía la conexión) y fue una experiencia estupenda, con unas “jefas” inmejorables (además de hacer la pelota, estoy diciendo la verdad).
En el blog de SM Dos Cero tenéis más información sobre los autores, las obras premiadas, etc.
Y, por supuesto, no dejéis de leer el estupendo trabajo que hizo Cronista retransmitiendo la gala en Twitter, los videos en Youtube grabados por Javier Ruescas y mis fotos, en la galería Flickr de SM.

Aunque había ido a Madrid para ser reportera 2.0 de literatura infantil y juvenil, siempre hay tiempo para los clásicos. Y más si es El Quijote, eterno libro en mi mesilla este cuatrimestre.

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lantejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda. El resto della concluían sayo de velarte, calzas de velludo para las fiestas, con sus pantuflos de lo mesmo, y los días de entresemana se honraba con su vellorí de lo más fino. Tenía en su casa una ama que pasaba de los cuarenta, y una sobrina que no llegaba a los veinte, y un mozo de campo y plaza, que así ensillaba el rocín como tomaba la podadera. Frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años; era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la caza. Quieren decir que tenía el sobrenombre de Quijada, o Quesada, que en esto hay alguna diferencia en los autores que deste caso escriben; aunque, por conjeturas verosímiles, se deja entender que se llamaba Quejana. Pero esto importa poco a nuestro cuento; basta que en la narración dél no se salga un punto de la verdad.
El equipo de la editorial SM me ha avisado esta mañana.
Soy reportera gráfica 2.0 en los Premios SM, el próximo martes 17, en Madrid.
Y ahora sí, las tres personas que nos retransmitirán la entrega de Premios El Barco de Vapor, Gran Angular, Internacional de Ilustración, Sierra i Fabra para jóvenes y Placa de Plata son (redoble de tambor):
Ladynere
Javier Ruescas
El Cronista de Salem
Podéis leer la noticia completa en este enlace.
Y qué bien acompañada estaré con Javier y el Cronista.
Qué alegría, ganas e ilusión -como dice Javier-.
Los cantares de gesta, los poemas épicos y la lírica trovadoresca medievales (el Roldán, las obras de Chrétien de Troyes, Le Roman de la Rose). La poesía renacentista de Ronsard o la prosa humanista de Rabelais y Montaigne. En el siglo XVII, las hilarantes comedias de Molière, junto a las tragedias de Corneille y Racine y la prosa de ficción de Madame de La Fayette. Imposible pasar por alto el influjo universal de su siglo XVIII con la Enciclopedia y los enciclopedistas y las corrientes de pensamiento de Voltaire, Montesquieu y Rousseau. En el XIX sobresalieron George Sand, Víctor Hugo, Gautier, Alejandro Dumas, junto a los grandes del naturalismo y el realismo (Zola, Balzac, Stendhal, Flaubert), la poesía simbolista de Rimbaud y Verlaine y Las flores del mal de Baudelaire. Y en el siglo XX, el existencialismo de Sartre y Albert Camus y las dos Marguerite (Duras y Yourcernar), entre otros muchos, hasta llegar al último Premio Nobel, Jean-Marie Le Clézio.
En el blog EspacioLibros encontramos este recorrido por la literatura francesa. Es un buen resumen del temario de Literatura Francesa, asignatura que tengo este cuatrimestre y que, por ahora, cada día me gusta más.
Es una pena que no estudiemos a Roldán (aunque yo ahora estoy con bibliografía sobre Durandarte para otro trabajo), pero que en un clase te estén contando leyendas del Grial y de cómo se cristianizó y se unió a la leyenda artúrica, es genial, se te pasa la clase volando, casi da pena que se acabe. Y más si tienes al lado a amigos como el de la cueva, el que escaló el Everest, y la señorita que por fin se ha abierto blog y pretende conquistar la torre de las palabras.
Este año intentaré ir a la Feria del Libro de Madrid. El año pasado no pude ir >.< coincidía con los exámenes universitarios, pero aún recuerdo la FLM`07, con la quedada nacional del foro de Laura Gállego, conocer en persona a todos los amigos del foro, hacernos muchas fotos, llevar una mochila enorme con libros firmados, conocer a Jordi, a Stephanie, volver a ver a Laura, perder el bus de vuelta a Zgz (qué sería de un viaje sin anécdotas, eh, Áfri?), etc.
Ya comenté la semana pasada que me escapaba unos días a Madrid.
Desde que llegué hasta que me fui, no paré ni un momento.
Dio tiempo a ver exposiciones -me volví a enamorar del cubismo y me entraron ganas de irme a Grecia-, teatro – últimamente todo me suena a Siglos de Oro-, concierto -genial-, aproveché para comprar algún regalo de Navidad en la Feria de Artesanía, asombrarme de la puntualidad del metro, recordar por qué me gusta Madrid para tres días y no más, etc.

Pero lo que más me llamó la atención fue el movimiento antiBolonia que se intuye en cuanto entras a alguno de los campus universitarios.
En la Universidad Complutense de Madrid -a la que fuimos para intentar ver una muestra de teatro universitario y no lo conseguimos, pero esa es otra aventura que se contará en otro momento-, vimos muchísimas pintadas y graffitis en contra del plan Bolonia que se va a instalar o ya se está adaptando en la Universidad.

Aquí, en Zaragoza, los estudiantes universitarios también están protestando contra el plan, con manifestaciones o encerrándose en el edificio de Interfacultades. Tenemos carteles y folletos por todo el campus universitario, pero no graffitis ni pintadas.
¿Se deben ensuciar de esta manera las instalaciones públicas de las que nosotros mismos somos usuarios? ¿es legítima esa manera de llamar la atención? ¿sabemos en realidad qué es el plan Bolonia y cómo nos afecta? …

