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Somos cinco protofilólogos de la ciudad del cierzo que nos hemos ido de erasmus un año. Desde Francia, Grecia e Inglaterra, os iremos contando las aventuras y desventuras de nuestros viajes y vida en el extranjero.
Algunos de los protofilólogos, en concreto cinco, nos vamos de erasmus este curso. Estaremos a kilómetros de distancia: Inglaterra, Francia, Grecia. Pero no queremos perder el contacto ni con vosotros ni entre nosotros. Así que os presentamos el blog de los cinco: Protofilólogos por el mundo. Allí encontraréis aventuretas varias, vídeos nuestros, crónicas de nuestros viajes, anécdotas de nuestro erasmus y etcétera.
Os animamos a que nos sigáis los pasos en nuestro blog. Vosotros, lectores, ahí, sentados frente a la pantalla del ordenador, podréis cotillear todo lo que queráis y mandarnos ánimos, sol, lentejas y macarrones de la abuela y besos de nuestra familia en los comentarios.

El curso que viene espero ver muchas cosas. Y quiero enseñároslas.
Estoy preparando unas cuantas tonterías en internet para el año que viene. Para daros mal y que recordéis que sigo viva por esas tierras inglesas. A principios de septiembre presentaré un proyecto común, muy divertido, estamos ultimando los detalles.
Ahora presento el individual: Mi Tumblr. Para intentar que el blog no se convierta en un álbum fotográfico, para que sea un cajón de sastre de todo lo que vea y me llame la atención.
fotografía.
(De foto- y -grafía).
1. f. Arte de fijar y reproducir por medio de reacciones químicas, en superficies convenientemente preparadas, las imágenes recogidas en el fondo de una cámara oscura.
2. f. Estampa obtenida por medio de este arte.
Algún día
se pondrá el tiempo amarillo
sobre mi fotografía.
Miguel Hernández
La fotografía, como sabemos, no es algo verdadero. Es una ilusión de la realidad con la cual creamos nuestro propio mundo privado.
Arnold Newman
La fotografía es el medio adecuado para recrear el ahora, el mundo vivo de nuestros días.
Berenice Abbott
Hay ciudades que son fotografías nocturnas de ciudades.
Luis García Montero
Ya es oficial desde hace unos cuantos días y mis amigos cafeterosycerveceros en la vida real así como mis contactos facebookerianos ya se han enterado. Creo que ya es hora de anunciarlo aquí formalmente:
Laqueaquíescribe se marcha el año que viene de erasmus.
¿Dónde me podréis venir a visitar si en vuestra maleta me traéis algo de borraja y sol de España?
¿Desde dónde, si las redes wifis me dejan, escribiré este blog el próximo curso?
¿En qué país de habla inglesa estaré estudiando Filología Hispánica?
Ayer, a horas indecentes de la madrugada, mi estado del Facebook decía:
… dentro de una semana, a estas horas, estaré al otro lado del cristal de mi ventana. Seguro. Mientras, los apuntes se reproducen exponencialmente y no encuentro explicación científica para ello O.o …
Sí, sigo de exámenes. Me queda una semana. El tiempo se ralentiza de forma proporcional a las ganas que tienes de que pase rápido. Y viceversa. Estoy convencida. Les tengo que pedir a unos cuantos científicos locos que tengo encerrados en el sótano -inventando máquinas teletransportadoras y clones de Aragorn para uso exclusivo y personal- que me expliquen ese fenómeno. Y también la autorreproducción exponencial de mis apuntes ya de paso.
Por cierto, artículo del día en el cultural de Zaragózame: Intentos de estudio por la Facultad de Filosofía y Letras de la ciudad del cierzo.

[Foto con mi móvil, a finales de diciembre, de una de las goteras de la sala de estudio.]
Del mal estado en el que se encuentra la sala de estudio de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza ya habíamos hablado antes. Si antes el agua llegaba de arriba, de las goteras, ahora llega de abajo, de los géisers que se forman si se rompe alguno de los radiadores.
Dos filólogos -éste y éste- estaban intentando estudiar en la sala de estudio de nuestra facultad, cuando:
Carmen es una señora de la limpieza de la FyL.
Estaba tranquilamente limpiando uno de los pasillos cuando por su walkie-talkie la ha llamado Marisa para avisarla de un código rojo en la sala de estudio.
-¡Código rojo!, ¡código rojo! ¡Carmen, cubos!
Carmen ha cogido todos los cubos que ha podido y ha venido como un “velocirraptor” para ver lo que ocurría. La sala de estudio se está inundando, se conoce que intentando arreglar un radiador no les ha salido muy bien.
Ahora Carmen está luchando contra las aguas bravas, una vez el heisser ha sido controlado, para evitar que el desastre se extienda.
Mientras tanto, los estudiantes que van llegando escuchan las leyendas de los pocos que sobrevivimos al desastre.
Y mientras, los estudiantes seguimos de exámenes, intentando estudiar a pesar de que el mundo parece estar en nuestra contra…
¿En qué condiciones están vuestras facultades? ¿Tenéis goteras, géisers en radiadores, escaleras que dan más miedo que un relato de Poe, socavones repentinos que se tragan a los estudiantes?
Me gusta pertenecer a ese grupo de jóvenes ‘cuyo cerebro es del tamaño de un cacahuete’. Me gusta que nos digan que la ESO nos ha trastornado. Que no leemos. Que no pensamos. Que Bolonia nos dejará todavía más imbéciles. Me gusta porque a veces me miro el cerebro en el espejo y comprendo toda la verdad.
Rector, rector, me duele el cerebro
Luna Miguel tiene un año menos que yo, estudia Periodismo y Comunicación Audiovisual en Madrid y ladra o muerde en un blog que mantiene en la edición digital del periódico Público.
Más allá de la muerte, los libros de texto. Porque ahora, en todos los institutos, los adolescentes leen a Ayala, afortunados ellos. [...] “Ha muerto Francisco Ayala, no sabéis quién es y nunca os lo enseñarán, de modo que entrad a Internet y copipastead toda la información posible sobre el autor”.Así nos enseñan. Así llegamos a la Universidad Bolonia: que no conozco a Adolfo Suárez, que no me hables de Claudio Rodríguez ni de Valente, ¡aún no los hemos asimilado! Un poco exagerado todo esto, pienso. Al fin y al cabo la Historia es agua muy pasada y la Literatura esa cosa que imparten algunos filólogos desilusionados. [...] Subir al cielo, hoy, significa ser antologado en los manuales Santillana.
Enséñame más
Toso. ¿Será la gripe? Marta tose. ¿Será la gripe? Carol tose. ¿Será la gripe? Moya tose. ¿Qué será? Me reúno con mis compañeros de la uni. Ninguno tenemos ganas de que empiece el curso. Ninguno quiere volver a esas clases aburridas en donde no dejan de contarnos más de lo mismo: que no sabemos escribir, que somos inútiles, que nadie va a salvar la profesión. Hablamos de nuestras vacaciones. Las historias de Moya siempre son las más divertidas. En clase nos sentamos juntos y está todo el rato contándome chistes. A veces me olvido de que Wittgenstein, Lazarsfeld o Eisenstein están ahí enfrente, explicando cualquier cosa, y suelto una mini carcajada. Me gusta reencontrarme con todos mis colegas. Toso. Tosen. Tosemos. ¿Será la gripe A o los canutillos de bienvenida?
Gripe

Empezamos nuevo curso en la Universidad de la ciudad del cierzo.
Sí, sigo estudiando esa carrera de letras en la que metí y de la que decís que no tiene salidas.
Misma carrera, un año más.
Misma clase, un piso más arriba.
Mismos compañeros, mismas juergas, o más.
Estoy haciendo equilibrios en la cuerda floja.
O me acabo de matricular en el ecuador de mi vida universitaria, que es lo mismo.
¿Qué es el Plan Bolonia?
¿Sirve o no sirve? ¿Está bien planteado o hay que modificar ciertos aspectos?
¿A quién afecta, cómo, cuándo, dónde?
Bolonia y la pedagogía.
¿De qué va esto de Bolonia?
Bolonia, el día después.
Desmontando los mitos y temores del “famoso” Proceso de Bolonia
FAQ del EEES
Sobre el Plan Bolonia.
Érase una vez Bolonia: Un cuento para toda la familia.
La Universidad ante Bolonia.
Sí a Bolonia, pero no así.
El proceso de Bolonia, web oficial. y según la Wikipedia.
Contra Bolonia, contra la Universidad
En el blog de Entrenómadas me encuentro unas frases de Túa Blesa, profesor que me dará clases el año que viene.
“Cuando llegue a casa me tomaré un martini con aceituna a la salud del sistema educativo, en lugar de suicidarme que es lo que tendría que hacer. “
“Que sepáis que llego tarde al examen porque he tenido que sacar a la perra, porque no me iba a dejar irme sin darle un paseo y me ha dicho que os diga que está muy enfadada con vosotros porque no ha podido dar un paseo tan largo como ella quería ni ha podido jugar con sus amigos. Tenedlo en cuenta.
“Saussure no sólo vivía en Ginebra, sino que también vivía en ginebra.
Túa Blesa, Catedrático de Literatura comparada de la Universidad de Zaragoza
[...]
La tradición (o el folclore) lo comprende Bajtín como “cultura popular (principalmente carnavalesca)” y ve su pervivencia milenaria en el teatro popular (misterios, farsas, etc), en los motivos del folclore y en las formas de pensamiento.
Shakespeare ha entrado en el gran tiempo (como Cervantes y Rabelais) porque ha tomado los elementos constituyentes de sus obras en esa tradición, cargados de sentido, y los reacentúa consiguiendo explotar su sentido potencial.Quizás en esta explicación Bajtín debería haber ido un poco más lejos. Lo que él llama folclore es el resultado de la acumulación de saber del periodo anterior a la historia. Esta acumulación es una lección esencial y vital para el futuro de la humanidad. Y una de las formas de transmisión de esa lección es la imaginación que funda las obras maestras de la literatura (por eso, las obras maestras se asientan en el folclore y el mundo de la risa).
En el terreno de la interpretación, Bajtín está proponiendo la comprensión de esa frontera que separa el mundo de las tradiciones (la cultura prehistórica) de la historia, y, al hablar de extraposición o exotopía, tras esa forma conceptual abstracta se esconde el reconocimiento de esa frontera cultural.
[...]
¿Qué es historia literaria?, Luis Beltrán.
Para la asignatura Teoría de la Literatura, tema 3: La tradición literaria.
[Si, esas "cosasjuerguistas" llamadas "universitarios" hemos empezado la temporada de exámenes. Ains. Cada día me gusta más Teoría de la Literatura. Y cada día me gusta un poquito menos estudiar, con fechas amenazantes tan próximas a la vuelta del calendario.]
Ya comenté la semana pasada que me escapaba unos días a Madrid.
Desde que llegué hasta que me fui, no paré ni un momento.
Dio tiempo a ver exposiciones -me volví a enamorar del cubismo y me entraron ganas de irme a Grecia-, teatro – últimamente todo me suena a Siglos de Oro-, concierto -genial-, aproveché para comprar algún regalo de Navidad en la Feria de Artesanía, asombrarme de la puntualidad del metro, recordar por qué me gusta Madrid para tres días y no más, etc.

Pero lo que más me llamó la atención fue el movimiento antiBolonia que se intuye en cuanto entras a alguno de los campus universitarios.
En la Universidad Complutense de Madrid -a la que fuimos para intentar ver una muestra de teatro universitario y no lo conseguimos, pero esa es otra aventura que se contará en otro momento-, vimos muchísimas pintadas y graffitis en contra del plan Bolonia que se va a instalar o ya se está adaptando en la Universidad.

Aquí, en Zaragoza, los estudiantes universitarios también están protestando contra el plan, con manifestaciones o encerrándose en el edificio de Interfacultades. Tenemos carteles y folletos por todo el campus universitario, pero no graffitis ni pintadas.
¿Se deben ensuciar de esta manera las instalaciones públicas de las que nosotros mismos somos usuarios? ¿es legítima esa manera de llamar la atención? ¿sabemos en realidad qué es el plan Bolonia y cómo nos afecta? …


