Archivo de la categoría ‘Leyendo café en mano’

[Imagen de mi cajón de sastre, aunque tengo que admitir que no difiere casi de la realidad a la que representa de mi sábado por la mañana]
Ponerte el despertador un sábado por la mañana, temprano. Dejar que el café te despierte mientras miras la pila de gramáticas que se acumulan en tu mesa y que tienes que citar en tu próximo trabajo. Empezar por la de mayor volumen, ese libro de color azul claro con páginas papel biblia. Tu subconsciente te traiciona y piensas: “Bueno, en cierto sentido, es la Biblia de Filología Hispánica en algunos temas…”
Terminarte el café, empezar a leer el capítulo que te interesa de la Gramática descriptiva de Bosque y Demonte y descubrir que el capítulo del pronombre va introducido por unos versos de Salinas:
Para vivir no quiero
islas, palacios, torres.
¡Qué alegría más alta:
vivir en los pronombres![Pedro Salinas, La voz a ti debida]
Dejar la gramática y ponerte a leer poesía.

[Gif de mi cajón de sastre]
El caso es que este domingo disfruté con la lectura de Análisis de narrativas infantiles y juveniles de Gemma Lluch. Me ha gustado mucho el libro y siempre es interesante darle un marco teórico a alguna tarea que realizas por pura afición y placer, como nuestra revista de literatura juvenil El Templo de las Mil Puertas. Sé que hay párrafos más interesantes en el libro, pero os voy a dejar con dos que me han llamado la atención:
Los buenos somos “nosotros”, es decir, Aladdin y Yasmín que hablan y piensan como muchos jóvenes americanos, son aficionados a los deportes americanos, defienden el feminismo americano, valoran la libertad individual e imitan rasgos físocos del prototipo americano como el flequillo. Además hablan, junto con el genio, con el acento del americano estándar. Los malos son “ellos”, los que tienen rasgos físicos más cercanos, por ejemplo, Yafar tiene acento británico de clase alta, Sultán como un británico y Iago, el malo simpático, habla como un americano de Nueva York. Lo mismo pasa en El Rey León: los leones buenos, inglés americano estándar; el león malo, inglés británico; las hienas, el dialecto de los negros de clase baja de las bandas de la calle.
Análisis de narrativas infantiles y juveniles, Gemma Lluch. Pág 213.
No he visto las pelis Disney en inglés. A pesar de que las he visto varias veces cada una, siempre ha sido en español. Uhm, sí que vi Tangled / Enredados en inglés en mi año erasmus. Y al leer este párrafo en el libro de Gemma Lluch, me ha llamado mucho la atención esta reflexión sobre los diferentes acentos que utilizan para ponerles voz a los personajes y cómo ello puede influenciarnos en nuestra visión de los personajes de la película. Ahora tendré que ver El Rey León y Aladdin en inglés. Y alguna otra, claro.
Cuando analizábamos la obra de Verne, comentábamos como en el siglo XIX se dan una serie de factores que propician el nacimiento de la novela popular y se inician unas prácticas que equivocadamente se consideran actuales y propias de la globalización.
Por ejemplo, la producción y el consumo literario se incorporan a la nueva economía capitalista, así para atraer nuevos lectores los periódicos publican novelas por entregas como Los tres mosqueteros, que se alargó para complacer al lector o Dumas contrata mercenarios de la pluma, negros para abastecer la voracidad del público lector. O las agencias de ferrocarriles y las compañías navieras ofrecieron dinero a Verne para que Phineas Fogg cogiera sus barcos o trenes. O el editor de Pinocho instó al autor para que cambiara el final original a causa de las protestas de los lectores ante la muerte en el interior de la ballena del muñeco.Análisis de narrativas infantiles y juveniles, Gemma Lluch. Pág 219.
Estamos hablando continuamente de la promoción de la literatura juvenil, de las campañas de publicidad que organizan las editoriales para conseguir que un libro llegue a los lectores. Creemos que toda esa publicidad se ha desarrollado mediante las redes sociales, la promoción en los blogs y el acercamiento lector-autor gracias a Internet. Sin embargo, ya existía la promoción mucho antes de que toda esta nueva tecnología 2.0 llegara. Recuerdo cuando Manolito Gafotas y Mari Juli y Gil Abad, investigaciones eran publicados por entregas en el Heraldo de Aragón. Y no sabía que las compañías de transportes pagaban a Julio Verne para que P. Fogg viajara en sus trenes y barcos, ha sido curioso descubrirlo.
Siempre ha habido promoción de la literatura. Ahora lo hacemos con otros métodos, con otras herramientas y quizás llegamos a más gente gracias a los avances técnicos, pero es interesante leer sobre cómo se realizaba antes la publicidad de la literatura.
PD: Me estoy volviendo adicta a los gifs, ¡son tan estupendos! Arriba, Stitch leyendo. En realidad, soy yo, acariciando el libro de Relatos escalofriantes de Roald Dahl cada vez que termino de leer uno de sus estupendos relatos y se acerca el final del libro. ¡Cómo me gusta Roald Dahl! btw, reading is the best in Disney movies.

[Dedicatoria de Fernando Lalana, día del libro]
Hoy he leído, he disfrutado, he reído y me he emocionado con un libro que llevaba años esperando leer: Kleiner Circus, de Fernando Lalana y José Mª Almárcegui. Sentada en la terraza del pueblo, al sol de primavera y olvidándome de los trabajos para la Uni, he leído de tirón la novela que llevaba tiempo queriendo leer. Y si no, preguntádselo al autor; no le habré preguntado pocas veces qué iba a pasar al final con los personajes de la serie de libros Marijuli y Gil Abad, investigaciones.
No diré que es como terminar de leer Harry Potter, pero casi. Qué casi, ¡claro que es como terminar de leer Harry Potter! Es una serie de libros que me ha acompañado desde hace años, a la que he seguido a través de los cambios de colecciones y a pesar de que hace unos años la descatalogaran.
He seguido las aventuras de Marijuli, Gil Abad, Urgull, Planas y los policías a los que han ayudado en las investigaciones. Me he reído con los líos en los que se meten, he intentado solucionar los misterios y problemas que parecían que les perseguían y he sufrido con Ernesto por la mirada intensa tras las pestañas de Marijuli. Tengo los libros en mi estantería, firmados por el autor, y no sé cuántas veces me los habré leído. Me entristecí cuando supe que los iban a descatalogar. Les dediqué la sección de Libros olvidados en nuestra revista El Templo de las Mil Puertas. Y cuando Fernando Lalana me dijo que estaba trabajando en el último título de la serie y que seguramente se llegaría a publicar, me alegré muchísimo. Porque, por fin, le daría un final a los personajes, el final que se merecen. Fernando, tengo que decirte, ¡qué final!
Mientras sigo pensando en el final de la serie y releyendo las diez últimas páginas que son una auténtica traca final, os dejo con el artículo que escribí para El Templo de las Mil Puertas cuando descatalogaron los libros:
Fue en la primavera de 1996 cuando Fernando Lalana comenzó a imaginar una nueva historia para dos de sus primeros personajes: Marijuli y Gil Abad, que ya habían aparecido en El secreto de la arboleda, novela con la que quedó finalista del premio Barco de Vapor en SM de 1981.
Así nació la serie de libros que tiene a estos dos jóvenes y a sus amigos como protagonistas: Marijuli & Gil Abad, investigaciones. La receta básica para estas novelas es un grupo de adolescentes que se ven envueltos en un misterio el cual resolverán con su peculiar investigación y metiéndose en algún que otro lío. Entre los ingredientes no falta un poco de amor, el de Gil Abad, que está enamorado hasta los huesos de Marijuli; algo de peligro y misterio, pues los jóvenes se saltan bastante a menudo las normas para seguir con su investigación; y un policía que les ayuda siempre a encaminar correctamente sus pesquisas. Y así, primero con cuatro títulos de la serie en la editorial SM, escrito a cuatro manos con José Mª Almárcegui (habitual colaborador de Fernando Lalana) y con la idea de sacar dos títulos más por año es como se inició la colección en 1997 en la editorial SM. Los títulos de estas primeras novelas son El tiovivo búlgaro, Pabellón psiquiátrico, Doble o nada y Asesinato subjuntivo, ésta última escrita ya sin la colaboración de Almárcegui.
La editorial decidió pasar la serie a la colección El Navegante y en ella publicaron una nueva entrega, Escrito sobre la piel, al tiempo que pasaban dos libros al año a ese nuevo formato. Por aquel entonces, El País buscaba un sustituto para las novelas de Manolito Gafotas que estaban publicando en lacontraportada de su suplemento infantil. Les presentaron El fantasma del Rialto y así disfrutaron los lectores por primera vez esa novela en 2001, por entregas. Al año siguiente, la editorial SM la publicaría en formato libro, tal y como hizo con La secta del Rígor Mortis, que habían publicado también por entregas en El Periódico de Aragón.
Sin embargo, poco después, SM decidió suprimir de su catálogo la colección El Navegante y la serie quedó descatalogada. Durante un tiempo, el escritor colgó en libre descarga los archivos digitales de estas novelas en su web, facilitando a los lectores su lectura, ya que, a pesar de estar descatalogados, siguen siendo lectura recomendada en muchos colegios e institutos. Fernando Lalana nos ha contado que publicará de nuevo la serie con Kattigara, una nueva editorial de Santander que los ofrecerá dentro de poco en formatos digitales y también en formato papel bajo pedido. Además, os traemos una buena noticia en exclusiva: en el acuerdo con la editorial se ha pactado la publicación en 2012 de una última novela, la décima de la serie, que será el último y definitivo título de Marijuli & Gil Abad.
Si te apetece seguir a estos dos protagonistas y a sus amigos en las múltiples investigaciones que llevan a cabo, aún tienes posibilidades. Acude a la biblioteca para leer los libros descatalogados o métete en la web del escritor Fernando Lalana. Allí te podrás descargar gratuitamente el archivo digital de El tiovivo búlgaro, la primera novela de la colección. Y los que hemos sido lectores y fans de Marijuli & Gil Abad desde el primero de sus libros, ya nos queda menos para que, el año que viene, podamos leer la última de sus aventuras. ¿Conseguirá por fin Gil Abad un beso de Marijuli?
Marijuli & Gil Abad, investigaciones, Fernando Lalana (SM)
Libros olvidados / El Templo #20 (febrero 2011)
Ya está aquí, recién salido del horno, el nuevo número -y ya van veintisiete, que se dice pronto- de nuestra revista de literatura juvenil El Templo de las Mil Puertas. No os podéis imaginar lo contenta y feliz que estoy con este número en particular, en serio. He tenido la maravillosa oportunidad de entrevistar a dos de mis escritoras preferidas: Deborah Ellis y Ana Alcolea.
No sé qué más contaros, ya que queda mal que alguien que escribe en ella os diga que es un buen número. Leedlo, espero que os guste tanto como a mí. Espero que disfrutéis leyéndolo tanto como nosotros disfrutamos escribiéndolo. Siempre es un placer pasearse por las miles de puertas del Templo. Y dejarse llevar, como en los libros, entre los reportajes, artículos, reseñas y entrevistas; eso siempre es lo mejor.
Adelante, adelante, puedes pasar. Ya se ha abierto la vigesimoséptima puerta a nuestro Templo, lector. Te traemos material suficiente para que estés entretenido, al menos, durante otros dos meses.
Detrás de aquellos portones de madera podréis encontrar a una de nuestras templarias charlando con las escritoras Ana Alcolea y Deborah Ellis. Si te acercas un poco más al fondo de la sala, donde está aquella puerta de cristal que no devuelve reflejo, tendrás la oportunidad de acercarte a la vida de la fallecida Diana Wynne Jones, a la que tuvimos el honor de entrevistar en el número siete de nuestra revista.
Si sigues por ese pasillo encontrarás dos puertas: en una tienes nuestra particular sala de proyecciones, en la que debatimos sobre la adaptación de Los Juegos del Hambre; tras la otra puerta, la del sonajero y la espada entrecruzados, podrás leer el informe de nuestros expertos sobre por qué puedes disfrutar tanto con lecturas como Dark Lord: Días de instituto o La probabilidad estadística del amor a primera vista.
Si lo que prefieres es ir directamente a nuestros reportajes más extensos, torciendo a la derecha, encontrarás nuestra biblioteca. La puerta que tiene los grabados en rojo te llevará a un recorrido por diferentes cuentos y libros para que analices uno de los «Arquetipos» que suele despertar más antipatías, Madrastras y padrastros. Si te diriges, en cambio, hacia la que está ligeramente iluminada por haces de luz azul, entrarás en el mundo de Alagaësia. Por aquella otra puerta forrada en telas amarillas accederás a un vasto lugar del imaginario de los autores. No te asustes, verás palabras sueltas, imágenes, e incluso pasajes de leyendas antiguas… ¿Sabes lo que es? Es el lugar donde nacen los nombres de los personajes. Descúbrelo con nuestro reportaje central.
Por supuesto tienes la opción de quedarte en la propia biblioteca, sin elegir puerta alguna, y leer sobre las novedades literarias y noticias del panorama actual de la literatura. Adelante, templario, ¡sé mil veces bienvenido!

[Gif de mi cajón de sastre]
Supongo que debería hablar un poco sobre la Universidad. Sobre los cambios que quieren introducir y las subidas de tasas. Sobre lo poco que me gustan las clases de determinados profesores este año y lo mucho que me inspiran las clases o las charlas/conferencias de otros. Pero no me apetece.
En su lugar, podría hablar sobre lo bien que me lo he pasado en el X Congreso Internacional de Lingüística General que tuvo lugar en Zaragoza esta semana. El placer de poder escuchar a algunos de los mejores lingüistas, gramáticos, filólogos, estudiosos, etcétera, y la inquietante a la vez que quizás feliz sensación de salir de las conferencias pensando: “sólo sé que no sé nada”, cuánto me queda por aprender, por leer, por conocer, por descubrir…
La semana pasada fui a la biblioteca a por libros para un trabajo de Literatura. Yo intentaba prestar atención sólo a la bibliografía que necesitaba, en serio, pero Los monstruos y los críticos y otros ensayos, de J. R. R. Tolkien me llamó desde la estantería. No pude resistirme y se vino conmigo a casa.
Y mientras en la mesa de mi habitación están abiertos todos los libros para el trabajo de Literatura, bolis y folios en sucio para esquemas y brainstorming preparados, yo estoy tirada en la cama con un café leyendo el discurso de despedida de Tolkien a la Universidad de Oxford:
(…)
En tal estado de cosas la divergencia de intereses, o al menos de pericia, es inevitable. Pero no se ha hecho nada para salvar las dificultades -antes bien, se han agravado- causadas por la aparición de dos figuras legendarias, los duendes Lang y Lit. Así prefiero llamarlos, ya que las palabras lengua y literatura, aunque por lo general mal utilizadas entre nosotros, no deben ser degradadas de ese modo. La mitología popular parece creer que Lang salió de un huevo de cuco dejado en el nido, en el que ocupa demasiado espacio y roba los gusanos del pollo Lit. Algunos creen que Lit fue el cuco, empeñado en echar fuera a su compañero de nido, o en sentarse sobre él; y ellos gozan de más apoyo gracias a la historia real de nuestra Escuela. Pero tampoco este cuento está bien fundado.
En un Bestiario que reflejase la realidad de manera más filedigna, Lang y Lit serían gemelos siameses, Jeckyll-Hyde y Hyde-Jeckyll, indisolublemente unidos desde el nacimiento, con dos cabezas pero un solo corazón, y cuya salud es mucho mejor cuando no riñen. Esta alegoría al menos se parece más a nuestro antiguo estatuto: Todo candidato habrá de demostrar un conocimiento notable en ambas partes de la materia, y se concederá igual importancia a ambas en el examen.
(…)
Pero, ¡ay!, “partes” sugería “partidos”, y muchos tomaron partido. Y de ese modo, salieron a escena Lang y Lit, los compañeros de nido enfrentados, cada uno tratando de acaparar más tiempo de los aspirantes, sin importar lo que los aspirantes pudieran pensar.
(…)Discurso de despedida a la Universidad de Oxford
J. R. R. Tolkien
PD: El gif pertenece a la película An Education, una de mis preferidas. Creo que Where the wild things are, 500 days of summer y An Education son películas que no me cansaré nunca de ver. Y Before sunrise y Before Sunset. Y Desayuno con diamantes y Vacaciones en Roma. Y…
Esta semana, en la literatura juvenil española:
La noche más oscura de Ana Alcolea ha sido incluido en los White Ravens europeos.
Javier Zabala es candidato al premio Hans Christian Andersen.
El evento de la entrega de premios de la revista El Templo de las Mil Puertas llena el Forum de Fnac Callao en Madrid.
Hoy se ha dado a conocer en rueda de prensa los nombres de los ganadores de la 34ª Edición de los Premios de Literatura Infantil El Barco de Vapor y Juvenil Gran Angular: Jesús Díez de Palma, Premio Gran Angular por El festín de la muerte; Catalina González Vilar, Premio El Barco de Vapor por El secreto del huevo azul. Esta misma noche tendrá lugar la entrega de los Premios. Como en años anteriores, también asistirá a recoger su premio la ganadora del Premio Sierra i Fabra de Literatura para Jóvenes. Este año la ganadora ha sido Alba Quintas Garciandias (Madrid, 17 años) con su obra Al otro lado de la pantalla, una obra realista sobre el acoso escolar.
Ya se ha abierto la vigésimo sexta puerta de nuestra revista de literatura juvenil:
Damas y caballeros, lectores y lectoras, ¡bienvenidos a la tercera edición de los Premios El Templo de las Mil Puertas! Si estás deseando descubrir cuáles son las cuatro novelas ganadoras, no dudes en saltarte media revista y hacer uso del índice desplegable (a la derecha en la versión online) para ir directamente al reportaje central.
Los motores de El Templo no se paran ni con el follón de los premios («Templis», como los llamamos nosotros) y esta tercera edición viene acompañada de un número completo de la revista, con sus secciones habituales. Esta vez hemos entrevistado a dos jóvenes autores que seguro que conoces: en el panorama nacional, a Joaquín Londáiz (Elliot Tomclide, Crónicas de la Atlántida), y en el internacional, a Lauren Oliver (Si no despierto, Delirium).
Hemos dedicado nuestra sección Autores de ayer y Libros que no leerás en español a dos escritores británicos que sí se han traducido a nuestro idioma, pero no tanto como nos gustaría. El primero es Brian Jacques, autor de Redwall, y la segunda es Louise Rennison con su novela Withering Tights. Por suerte no necesitas viajar para leerlos, como tampoco necesitas moverte de casa para conocer Rocavarancolia. Si te gustó la saga de José Antonio Cotrina, no puedes perderte nuestro Lugares fantásticos de este número. Pero si quieres conocer El Búho Lector, la librería que hemos visitado este mes, sí que vas a tener que viajar. A menos que vivas en Oviedo, claro. Mientras tanto, te ofrecemos un breve reportaje para que le vayas echando un vistazo.
Si lo tuyo es la fantasía, en nuestra sección Arquetipos encontrarás un práctico manual del esbirro. Si, por el contrario, te gustan las historias de amor, te animamos a leer Las estrellas se pueden contar o Nick & Norah, una noche de música y amor, nuestras reseñas en las secciones ¿Sólo para adultos? y El reportero recomienda.
Para descubrir todas las reseñas que hemos preparado lo mejor es que te adentres ya en las páginas de El Templo y que cojas tu lista de deseos para apuntar todas las novedades que te parezcan interesantes. ¡No te olvides de apuntar los ganadores de los premios!
Ponte tu mejor vestido de gala, pasea por la alfombra roja y disfruta de la lectura de nuestro último número.
Así que ya sabéis, a leer el nuevo número de la revista. Nos vemos dentro de poco en el evento que estamos organizando en Madrid, del que os daremos detalles más adelante.

[Gif de mi cajón de sastre]
Ya he visto dos veces la entrevista con Fernando Lalana y César Mallorquí, ganadores del XX Premio EDEBÉ de Literatura Infantil y Juvenil. Apenas doce minutos, pero es un placer escuchar a ambos autores, referencia en la LIJ española, hablando sobre la literatura infantil y juvenil actual. No os los perdáis.
Y además, en nuestra revista El Templo de las Mil Puertas ya hemos publicado los finalistas a los premios que otorgamos en la revista cada año. Podéis intentar averiguar qué libro nos ha enamorado en cada categoría y compartirlo en los comentarios en la web o en twitter con #templis.
Nota: Me gusta tanto, tantísimo, el gif superior <3

[Cada día me gustan más los gifts]
Confesiones
Al principio yo anhelaba ser el príncipe
de la poesía, el rey de las palabras,
un ministro de los poemas con una medalla
sobre mi oscuro pecho, una corona de oro
alumbrando con su dorada luz mi noble cabeza.
Después, bajé mis metas y me propuse ser
un licenciado, un doctor en gramática,
políglota, un James Joyce, usar barba,
un abrigo negro hasta los tobillos, las gafas
circulares, la pipa entre los labios
recitando los versos de Charles Baudelaire.
(Recuerdo que tenía la foto de Vallejo
debajo del cristal de mi mesa de noche
y, mirándola, apoyaba mi rostro y mis manos
cruzadas encima de un bastón con el puño
de plata, en forma de león, para creer
un instante que mi nombre era César.
–Incluso estuve preso por parecerme a él.)
Me decía a mí mismo frases de Kierkegaard:
“para el hombre que aspire a triunfar en la vida
existen dos caminos: ser César o ser Nada”.
Y yo lo repetía con la convicción de que era
(sólo faltaba tiempo) un dios o hijo de un dios.
Sin embargo, las cosas han cambiado y mi punto
de vista se cayó en un abismo. Ya no aspiro
a ser príncipe, ni ministro, ni rey, ni políglota
un día, mucho menos deseo ser Joyce o Baudelaire
porque ambos están muertos, y un hombre,
si está muerto, vale menos que un perro.
Ahora aspiro a las cosas sencillas de la vida.
(Me lo dijo Ray Carver y nunca lo entendí.)
Miro el agua de un río sin pensar qué es el agua,
me acuesto entre la hierba y disfruto del sol.
Pienso, respiro, siento cómo limpia el oxígeno
mi sangre, mis pulmones, late en mi corazón.
Soy feliz con vivir sencillo, aspiro a eso:
Posado, como un pájaro, sólo quiero una rama
para cantar mis versos, también una ventana
para mirar el mundo, aunque no tenga un piso,
ni un palacio, ni un templo. Un marco,
una ventana para asomar mis ojos, humilde,
con asombro, sabiendo que soy polvo,
y, debajo del cielo, un animal o nada.
Confieso que tengo ganas de terminar los exámenes de enero, aunque ya estamos en febrero. Confieso que desde que soy universitaria no hay manera de celebrar mi cumple decentemente. Confieso que no me apetecía escribir sobre ello en el blog. Confieso que ese día me desperté con Amaral y soñé con Londres. Confieso que es un placer cuando los proyectos e ideas salen adelante. Confieso que ahora mismo me gustaría coger guantes, bufanda, gorro y abrigo y bajar a leer al parque, como en el gif superior. Y dejar el reloj en casa. Y no encender el ordenador. Y disfrutar tranquilamente de una tarta de queso y un té inglés. Y del silencio. Y lo de siempre, leer, tener tiempo para leer más, pero sobre todo para leer mejor. Confieso que el poema de Dolar Mor me gusta muchomuchomucho y más.

[Imagen: La Dulcinea de Duchamp]
La dulcinea de Duchamp
-Metafísica estáis.
-Hago striptease.Ardua pero plausible, la pintura
cambia la blanca tela en pardo llano
y en Dulcinea al polvo castellano
torbellino resuelto en escultura.Transeúnte de París, en su figura
-molino de ficciones, inhumano
rigor y geometría- Eros tirano
desnuda en cinco chorros su estatura.Mujer en rotación que se disgrega
y es surtidor de sesgos y reflejos:
mientras más se desviste, más se niega.La mente es una cámara de espejos:
invisible en el cuadro, Dulcinea
perdura: fue mujer y ya es idea.
Qué hacer la noche antes de un examen: Releer un libro sobre cubismo. Apuntar la exposición de Warhol para ir cuando terminemos exámenes. Recordar un poema de Octavio Paz sobre vanguardias, algo sobre Duchamp, que también me gusta. Buscarlo en un libro, copiarlo al blog, que se aburre de que lo deje tan solo mientras estudio. Buscar en internet el cuadro de Duchamp para ilustrar la entrada. Encontrarme. Entrar en un bucle.
¿Me quedo en el bucle o vuelvo a mis apuntes?



