Marlango – The Long Fall
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Lo que uno busca en la literatura es un estremecimiento en la espina dorsal. Nabokov. La palabra es mitad de quien la pronuncia, mitad de quien la escucha. Montaigne. El recuerdo que deja un libro es más importante que el libro mismo. Bécquer.
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LIJ e internet

La charla “Quiero leer, quiero escribir”, sobre literatura e internet, que tuvo lugar ayer por la tarde en la Feria del Libro de Zaragoza, fue interesante, divertida, amena e incluso el público se animó al final con algunas preguntas.
Muchas gracias a los que os dejasteis engañar para poneros delante de esos micrófonos con cuyo sonido tuvimos que pelear y gracias al público que aguantó el calor de la seis de la tarde en Zaragoza.

Para los que no pudisteis asistir a la charla, vamos a intentar elaborar una reseña o pequeño resumen de cada una de las intervenciones, así podréis saber de qué hablamos en la carpa de la feria.
[En proceso. Se irá completando en los próximos días]

Sandra Andrés Belenguer: La relación del escritor y el lector a través de internet y las redes sociales.

Juan Bauty: La relación del ilustrador y el escritor. Los primeros pasos de un ilustrador y cómo presentar tu trabajo a través de las redes sociales.

La relación entre el ilustrador y el escritor:

Hay dos tipos de colaboraciones, las cruzadas y las individuales. Las colaboraciones cruzadas permiten un diálogo entre el ilustrador y el escritor (independientemente de que esto suponga un acuerdo a la hora de enfocar un trabajo) y las colaboraciones individuales no establecen diálogo alguno, siendo tarea de la editorial el ser nexo de unión entre ambas visiones.

Personalmente prefiero un contacto directo con el escritor, así se puede acomodar mi visión a la suya. Este tipo de contacto permite directamente ir a la fuente (el escritor) y no al intermediario (la editorial) por lo que el resultado final de mi trabajo puede que no sea más fiel al relato pero sí seguramente más del gusto del escritor y a mí me gusta que el escritor esté satisfecho de las ilustraciones que acompañan su libro. Un libro queda para siempre así que es mejor que sea lo más satisfactorio posible para los dos artífices del mismo.

En mi caso he tenido todo tipo de experiencias, tanto contacto directo con una de las escritoras, no tuve ningún tipo de contacto con otro de los escritores (aunque posteriormente sí nos conocimos) y también he realizado ilustraciones para autores ya fallecidos.

Primeros pasos de un ilustrador a través de las redes sociales:

Los primeros pasos de un ilustrador son siempre difíciles. Hay que darse a conocer, mostrar al mundo tu trabajo ayudándote de portafolio, ya sea físico o digital, con ese trabajo que consideres mejor y más representativo de tu estilo y de lo que te gusta hacer, y mostrarlo a todas y cada una de las editoriales, estudios de diseño y agencias de representación que conozcas. Muchas veces la respuesta será negativa, o incluso ausencia de respuesta, pero la palabra mágica es insistir, dejarse ver, conocer personas del entorno, confiar siempre en el talento propio, y con constancia y perseverancia al final hay muchas posibilidades de que consigas un primer encargo, y tras este un segundo, y así.

Cómo presentar tu trabajo:

Bueno, mi compañera Blanca Bk tiene también este tema así que nadie mejor que ella para desarrollarlo. Derivo mi aportación en este tema al cómo presentar tu trabajo a una editorial, vía email. Muchos ilustradores que empiezan o llevan poco tiempo se quejan de que no obtienen respuesta cuando escriben a editoriales; la clave para obtener mejores resultados pasa por forzar que sean ellos, la editorial, la que muestre un interés por tu trabajo y no al revés. Eso se consigue contactando con ellos, y en vez de enviarles directamente un portafolio o un triste enlace a tu blog, es mejor preguntarles si desean recibir portafolios en la actualidad, al hacerles una pregunta directa estás provocando una respuesta, y ese es el primer paso. Tras esto, enviar el portafolio, y solicitar un mínimo feedback o primera impresión sobre el material mostrado sería lo siguiente. Tras esto y en caso de respuesta negativa, me remito a la palabra mágica: insistir. 3, 4, 5 meses después, con nuevo material, y con toda la ilusión del mundo, indispensable para este o cualquier otro tipo de trabajo.

Patricia Esteban: Los primeros pasos de un escritor. La Escuela de Escritores y los talleres literarios.

Como escritora que arrastra un turbio pasado de alumna de taller literario, quisiera romper una lanza en favor de ellos, porque vengo observando con alguna frecuencia que escritores y editores de mi entorno se muestran muy contrarios a estos puntos de encuentro entre letraheridos que un día deciden reconocer en voz alta su oscura condición y apuntarse a un curso de relato, poesía o novela.

Bien. Yo fui una de esas personas. Siempre albergué el deseo de escribir, desde que aprendí a leer y me encontré con un mundo mágico, una dimensión donde existían personajes que no he podido olvidar, historias que a día de hoy todavía me acompañan. Un buen día contacté con Escuela de Escritores por internet, para matricularme en un taller de relato breve. Nunca me he arrepentido. Allí encontré muchas cosas que merecieron la pena, sobre todo un grupo de camaradas que arrastraban el vicio secreto de contar historias a la nada, que escribían en la soledad de su habitación y guardaban en el cajón polvoriento de su ordenador los cuentos que no se atrevían a mostrar a familiares o amigos. Por otro lado, cursar aquel taller me permitió imponerme una disciplina, el desafío de cumplir cada quincena con la entrega correspondiente, pensar una historia, crear un héroe, contar un momento en su vida. El curso nos imponía también un programa de lecturas que me llevó a descubrir autores que no conocía, libros que se han venido conmigo después, así como a analizar aspectos técnicos de la construcción del personaje o la trama en los que no había reparado antes.
Me hizo muy feliz escribir, meterme como una niña pequeña en una cocina llena de ingredientes que podía mezclar a mis anchas, jugar con las palabras, inventarme ese mundo que acariciaba a solas, que emborronaba en mis cuadernos de tapa negra. Descubrí que la literatura está al alcance de todo aquel que necesite contarse, sin límite de edad, en realidad todos podríamos practicarla si no tuviéramos tanta vergüenza, si no pensáramos que uno debe estar tocado por los dioses o esa misteriosa dama (a la que no tengo el gusto de conocer) llamada Inspiración.
Está bien visto llevar al niño a clase de piano, o a la niña a aprender ballet, pero pensamos que escribir es para predestinados, para seres especiales. No. No estoy de acuerdo. A escribir se aprende escribiendo y un taller es un banco de pruebas estupendo para que cada uno encuentre sus límites, para medirse, hallar un estilo, aclararse la voz y echar a contar. Que de eso, al final, es de lo que se trata.

Nerea Marco: La promoción y difusión de la literatura juvenil a través de las redes sociales, las nuevas revistas literarias digitales o los blogs especializados.

[En breve, un resumen del texto de mi intervención en la charla, que podéis leer completo en este enlace]
Ciro Soriano: La literatura juvenil no nació con Harry Potter. ¿Qué existía antes de este boom literario juvenil?
Blanca BK: La promoción y difusión de la ilustración a través de las redes sociales y los blogs.
Sergio del Molino: El periodismo literario o la vida social de la literatura reflejada en internet.

Periodismo literario. Para muchos, esta expresión puede considerarse un oxímoron. Parece que periodismo y literatura van de la mano, pero son falsos amigos. Mezclarlos es una pésima idea. Parece que combinan, que puede salir un buen cóctel de ahí, pero cuando la literatura se hace periodística, se convierte en justo lo contrario de lo que aspira a ser. Yo soy partidario de mantenerlos separados por una reja gruesa. Que se puedan ver y tocar entre los barrotes, pero que no vayan más allá, cada cual se quede en su celda. (…)

Aquí se usa la expresión periodismo literario para hablar de esa parte del periodismo especializada en la literatura, que tiene a la literatura y a los escritores por objeto. Por eso la segunda parte del título de esta especie de brevísima ponencia es “la vida social de la literatura reflejada en Internet”. En Internet, que es lo que nos interesa ahora, no en los medios de comunicación tradicionales.
La primera pregunta que me hago es: ¿la vida social de la literatura se refleja en Internet o es la propia vida social de la literatura la que se desarrolla en Internet? Con los medios tradicionales, la cosa estaba clara: ejercían una función de espejo o de altavoz de lo que sucedía en el ámbito literario. Los escritores y los libros que más interesaban, que más vendían o que más molaban, por las razones que fueran, desfilaban y siguen desfilando por la prensa y la tele. Era (y es) una especie de legitimación del estatus social de un autor y de su obra, o un registro de los gustos dominantes de una época y de un lugar.

Con Internet, la cosa ha cambiado, por el propio funcionamiento de la red. Los escritores debaten entre sí y con sus lectores, mantienen un diálogo permanente que, en el fondo, no se distingue en nada del que se mantenía en las viejas tertulias del siglo XIX. Ahora, los escritores, en lugar de bajar al café del Pombo, comentan en Facebook o se siguen unos a otros en sus blogs. Las reglas y los resultados son los mismos, pero la conversación de la web tiene varias ventajas. La principal es que la vida literaria se ha descentralizado: ya no hace falta un local de reunión. Por tanto, podemos vivir cada uno en una punta del planeta y seguir en contacto. Incluso con un sentido generacional. Cuando ya parecía que estaban pasadas de moda, ha surgido a comienzos del siglo XXI una nueva generación literaria, la generación Nocilla, cuyos miembros se expresan, fundamentalmente, a través de Internet.
Donde sí que se ha notado un cambio sustancial es en el terreno de la crítica. Gracias a los blogs, cualquier lector puede compartir sus impresiones con todo el universo. Y eso, a los críticos profesionales, por lo general, les disgusta sobremanera. Se argumenta que esto ha erosionado el criterio de autoridad, que se ha roto el filtro que suponía el crítico, cribando la literatura que merece la pena de la pura filfa, y eso ha provocado una degeneración de la vida literaria.

Yo, sinceramente, no veo a las masas de lectores desorientadas y reclamando a gritos el consejo patriarcal de un crítico feroz e insobornable. Al contrario: me parece que Internet es una herramienta muy pertinente para separar el grano de la paja. La proliferación de lecturas y enfoques nos beneficia a todos, especialmente cuando son lecturas y visiones no impuestas. Esto es algo que se olvida fácilmente cuando se habla de Internet: los medios tradicionales ofrecen un discurso cerrado y totalizador, que se toma o se deja. Internet, en cambio, procede por acumulación y por dispersión. El medio tradicional busca a su público, pero en Internet es el público quien busca a las voces. Ese sutil cambio de perspectiva, que muchos periodistas todavía no han comprendido del todo, nos enriquece a todos. Podemos perdernos en una maraña de opiniones vacuas y sin interés, pero el lector inteligente sabe usar Google en su provecho, sabe sacar partido y encontrar ese juicio que le interesa y que le ayuda a moverse entre las novedades editoriales. Y eso facilita que surjan voces independientes que pueden expresarse con mayor independencia. Lo experimento día a día en el blog literario que escribo en Heraldo.es

En un mercado editorial tan fragmentado y con tantísima oferta, Internet se ha convertido en un medio vital tanto para los autores como para los lectores y, por supuesto, para los editores y los críticos. Un medio vital en el sentido estricto: es algo así como un líquido amniótico, la atmósfera en la que vivimos. La vida literaria no se refleja en Internet, sino que crece y madura en Internet. Ya no puede existir en otro lugar.

Os dejo algunas crónicas y reseñas que se han publicado sobre nuestra charla, enmarcadas por un par de fotografías realizadas por Rafa Artal:
Rafa1

  • Blog de la Feria del Libro de Zaragoza
  • Blog de José Marco
  • Blog de Juan Bauty
  • Rafa2

    El texto de mi intervención en la charla “Quiero leer, quiero escribir” sobre literatura e internet, sin micrófonos traidores ni nervios que jugaran malas pasadas saltándose párrafos. Las intervenciones de los demás participantes, en esta crónica de la charla.

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    Nerea Marco: La promoción y difusión de la literatura juvenil a través de las redes sociales, las nuevas revistas literarias digitales o los blogs especializados.

    Patricia Esteban ha hablado de cómo empezar a escribir. Juan Bauty, de cómo empezar a ilustrar. Ya tenemos el producto final: el libro escrito, ilustrado con una bonita portada y listo para salir al mercado. De eso me toca hablar a mí, del mercado, de cómo se puede promocionar y difundir la literatura con esta nueva herramienta que es Internet, ya sea a través de redes sociales, blogs o revistas especializadas.
    Me voy a centrar en la literatura juvenil, que es la que más conozco y la que más está evolucionando en las técnicas de promoción en internet en estos momentos. Si pensamos en los jóvenes, los que tienen que leer ese libro juvenil que nosotros queremos promocionar, debemos darnos cuenta de que los jóvenes ya no buscan la información en la televisión ni en los innumerables tomos de esa enciclopedia que todos tenemos en casa. No, ellos utilizan internet, una herramienta que les puede proporcionar al instante aquello que necesiten. Por eso debemos aprender a usar estas nuevas herramientas que tenemos a nuestro alcance para atraerles hacia la literatura. Y es inevitable tener que usarlas hoy en día.

    Promoción y difusión de la literatura juvenil en las redes sociales:

    Muy bien, ya estamos convencidos de que tenemos que usar internet para promocionar nuestro libro. ¿Cómo? Vamos a centrarnos primero en las redes sociales, Facebook, por ejemplo, es una de ellas, la más popular y en la que tenemos perfil casi todos los que vamos a hablar en esta mesa. ¿Cómo usar una red social? O mejor, ¿quién debe usar la red social? Podemos pensar en diferentes tipos de usuarios: el escritor, que puede llegar a los lectores directamente, sin la editorial como intermediaria, y de eso ya nos ha hablado Sandra; el lector, que buscará en la red social información de los escritores y libros que le interesen; y, por último, pero no menos importante, la editorial. Pensemos en editoriales que estén presentes en Facebook, pensemos en cómo la usan, qué imagen dan. Una editorial debe estar presente en la red, pero también debe dejar su imagen en la red a personas que sepan manejar esas nuevas herramientas a su favor. Alguien que no entienda las reglas de juego de una red social, o un blog, o cualquier plataforma en internet no es válido para manejarla y perjudicará a la editorial.
    El problema de una gran editorial es que es un ente enorme, sin cara, sin personas detrás. Y la red social está planteada para un perfil personal. ¿Cómo solucionarlo? Cada vez más, las editoriales abren en Facebook perfiles de los personajes de sus libros. Y los lectores interactúan con ellos como si existieran de verdad. Y se puede dar un paso más, abrir perfil a varios personajes, de manera que los lectores veamos la interacción de esos personajes del papel trasladada a internet. Maravillas de la red. ¿Y a quién prefieren seguir los lectores? ¿A una gran editorial, que no saben quién les responde, o al personaje preferido de su libro, que le va a responder como si fuera real? Obviamente, lo segundo. Pero esta técnica no es sencilla: las editoriales deben poner al cargo de ese trabajo a personas que sepan manejar tanto la red social como interactuar con los lectores de la misma manera que lo haría el personaje, mantener la misma coherencia del carácter y personalidad que en el papel.

    Blogs especializados en literatura juvenil:

    Salgamos de las redes sociales. Sí, hay vida más allá de Facebook, aunque nos parezca mentira: los blogs. Ciro hablará del boom de la literatura juvenil con Harry Potter. De eso hace ya unos cuantos años. También hace unos cuantos años que los usuarios de internet comenzaron a manejar la red a su favor, comenzando a tener sus propios espacios en internet y manejándolos con soltura. La literatura juvenil ha seguido creciendo, también el uso personal de los usuarios de internet. Y aquí es donde quiero juntar literatura juvenil e internet en esos espacios personales creados por los usuarios para hablar de lo que quieran: los blogs.
    Desde hace dos o tres años, existe realmente un boom de blogs cuyo tema es la literatura juvenil. Estos blogs, escritos la mayoría por jóvenes lectores, se dedican a reseñar libros juveniles con su propio criterio, no diremos si bueno o malo, todo depende de su experiencia lectora. Las editoriales se dieron cuenta de ello y ahora les están sacando partido. Pensemos por un momento, ¿a quién le haríais caso si os dijera que os comprarais un libro: a un bloguero al que leéis a menudo y tenéis gustos semejantes o a ese ente impersonal y enorme que es una editorial? La respuesta está clara, al amigo bloguero. Por eso, las editoriales han comenzado a establecer un curioso sistema de simbiosis con estos blogs. Las editoriales les mandan los libros antes de su lanzamiento, para que los lean, los reseñen y les den visibilidad y así siguen realizando promoción del libro, de una manera más indirecta, pero quizás con mejores resultados.
    Esta práctica tampoco deja de tener un peligro. De un tiempo a esta parte, han comenzado a proliferar blogs de literatura juvenil, que surgen como setas, que nacen de debajo de las piedras, con la única intención de conseguir libros gratis. Y es que es una gran tentación: libros gratis antes de que salgan a la venta, tratos con la editorial, entrevistas en exclusiva con los autores y una jauría de lectores para los cuales eres un gurú de los best-sellers.
    ¿Cómo saber qué blogs son buenos, honestos con sus reseñas y separarlos de los que caen en la tentación de ensalzar las beldades de un libro si la editorial los mima mucho? Pues igual que sabemos si un libro es bueno o malo: leyéndolo, abriendo sus páginas, cotilleando, etc.

    Revistas digitales: El Templo de las Mil Puertas, revista de literatura juvenil

    Salgamos también de los blogs, pues sigue existiendo vida en internet más allá de las redes sociales y de los blogs. Adentrémonos en las revistas literarias online. Tradicionalmente, la información se transmitía a través de la radio, la televisión, las revistas, etc. ¿Un joven, con su exigua propina, se va a comprar una revista en un kiosco, si ya está acostumbrado a escuchar música y ver películas gratis en el ordenador? No, claro que no. Y si hemos tenido que cambiar el canal de comunicación para promocionar un libro, también las revistas deben cambiar su canal de comunicación para llegar al lector.
    Os voy a poner un ejemplo de una revista que lo está haciendo muy bien en este sentido, y no sólo porque yo sea redactora de ese medio, que lo soy y me encanta, sino que realmente conoce las reglas de juego en este nueva herramienta global llamada internet y las pone en práctica a su favor. Nuestra revista digital y gratuita de literatura juvenil se llama El Templo de las Mil Puertas. Es una revista sin apoyos de ningún tipo y que no está relacionada con ninguna editorial, por eso, podemos hablar de los libros que queramos, no estamos obligados a reseñar un libro si no nos gusta. Es una revista hecha por lectores, no por las editoriales, ni por los profesores y padres, sino hecha por lectores para lectores. Es una revista bimestral con casi doce mil descargas por número. Hemos salido reseñados en Babelia y hace un par de días, en las noticias de TVE. ¿Por qué elaborar una revista centrada únicamente en la literatura juvenil? Porque revistas de literatura adulta –y todas estas etiquetas deberíamos discutirlas- hay muchas, igual que literatura infantil. Pero el campo tan poco definido de la literatura juvenil quedaba a merced de las promociones casi brutales de las editoriales o del didactismo de los profesores de secundaria. Os animo a que entréis en nuestra revista, echadle un vistazo, existe la literatura juvenil en las revistas también.

    Promocionemos la literatura juvenil, sí, pero la buena literatura juvenil:

    Y llegamos al final de mi intervención. Hemos hablado de las redes sociales, de los blogs, de las revistas especializadas en juvenil. Hemos dicho que internet es una gran y útil herramienta en la promoción y difusión de la literatura juvenil. Hemos animado a que tanto editoriales como escritores conozcan estas herramientas y realicen un buen uso de ellas. Muy bien. Pero no debemos perder de vista el producto final, lo que nos interesa y queremos defender: el libro.
    Un libro juvenil debe estar cuidado en todo: ortografía, tipografía, ilustración, sinopsis, incluso el tipo de papel. Los niños y los jóvenes juzgan tanto como los adultos, pero perdonan menos que ellos. No podemos permitirnos que a un niño o a un joven no le guste un libro, pues no cogerá otro. Un adulto lo intentará de nuevo, hará el esfuerzo; un joven, no; hay más diversiones y entretenimientos a su alcance que requieren menos esfuerzos. Por ello debemos cuidar el producto final, el libro.
    Hay libros que comienzan a promocionarse casi seis meses antes de su lanzamiento. Es curioso, un libro existe en internet casi antes de entrar a imprenta, casi antes de que lo termine de escribir el autor. Un día, iremos a la presentación de un libro y no existirá. Dando un paso más allá, podemos imaginar que el autor que estaba promocionando su libro por redes sociales y blogs, tampoco existe. Es una invención, un juego. Podría pasar algún día, aviso.

    Internet está bien, claro que sí. A nadie se le ocurriría darle la espalda a internet o no aprender a usar estas nuevas herramientas. Internet nos acerca a todos: editoriales, lectores, escritores, críticos, etc. Nuevas redes de amistad y trabajo se extienden intangibles a través de internet. Pero es el libro el que debemos cuidar y es el libro el producto final que buscamos. Un libro que debe estar bien cuidado y bien escrito, porque si no, todo la promoción y difusión que le hayamos conseguido dar, no habrá servido de nada. Los lectores no son tontos y ellos tienen al alcance las mismas herramientas para hundir un libro que nosotros para promocionarlo. Démosles a los jóvenes buena literatura, porque se la merecen.

    linkeando

    “Cualquier persona, en mar o en tierra, con un aparato sencillo y barato que cabe en un bolsillo, podría recibir noticias de cualquier parte del mundo o mensajes particulares destinados sólo al portador, la Tierra se asemejaría, pues, a un inconmensurable cerebro, capaz de emitir una respuesta desde cualquier punto”.
    Lo más interesante de este planteamiento es que fue hecho por Nikola Tesla, (1856-1943)
    [...]
    Orwell temía a aquellos que pudieran prohibir los libros, mientras que Huxley temía que no hubiera razón alguna para prohibirlos, debido a que nadie tuviera interés en leerlos. Orwell temía a los que pudieran privarnos de información. Huxley, en cambio, temía a los que llegaran a brindarnos tanta que pudiéramos ser reducidos a la pasividad y al egoísmo. Orwell temía que nos convirtiéramos en una cultura cautiva. Huxley temía que nuestra cultura se convirtiera en algo trivial.

    Vía: Cerebros globales y redes exocerebrales

    Lectura recomendada para los que no están leyendo esto ahora mismo, claro:
    5 debates sobre la red que deberían estar superados por los mass media

    Arteficieros en un programa de radio que llevan unos estudiantes de Periodismo de la Universidad de Zaragoza, en el que, todos los jueves, nos informan de la actualidad cultural de Zaragoza: muestras de teatro, ciclos de cine, conciertos, presentaciones literarias y nuevos proyectos culturales. Llevan muy poquito emitiendo, pero han empezado con ganas y vienen pisando fuerte.
    arteficieros
    El programa de esta semana es muy completo e interesante: Música con la II Muestra Pop-Rock, teatro con la XXIII Muestra de Teatro Joven de Zaragoza, cine con el Festival de Ecozine y literatura con la revista digital de literatura juvenil El Templo de las Mil Puertas, de la cual yo soy una de las redactoras.

    Así que, a partir del minuto 9:54, podéis escucharme hablar de nuestra revista de literatura juvenil. Los chicos de Arteficieros son muy majos y el sonido de fondo de la entrevista significa que me lo pasé muy bien charlando con ellos en un bar tomando un café. Espero que se repita pronto…

    Podéis escuchar el programa en este enlace.

    Es jueves y una semana más los Arteficieros te traen toda la actualidad cultural de Zaragoza.
    Esta semana la 2ª muestra de Pop Rock y otros Rollos, está sonando por toda la ciudad. Te refrescamos la memoria con el Festival de Ecozine, nos adentramos en el Templo de la Mil Puertas y en la XXIII Muestra de Teatro Joven.
    Y como invitada especial: Leonor Bruna, directora de la escuela de cine Un perro Andaluz.

    Y si queréis saber más sobre quiénes están detrás de las voces de Arteficieros, ¡visitad su blog!

    Hace un año, publiqué una entrada en este blog titulada Vida 2.0. Reitero todo lo que dije en su momento y podría añadir más cosas. Sin embargo, en estos últimos meses, he empezado a utilizar las redes sociales no sólo con uso personal, sino también comercial. Y me resulta curioso cómo estas nuevas herramientas tienen unas opciones tan amplias e interesantes.
    Pero mejor, os dejo con un vídeo que he encontrado por Youtube, para celebrar el aniversario de ese artículo que escribí -y podéis leer aquí- que me gusta tanto.

    socialnetwork

    [Imagen: MayankBhalotia]

    Llego a casa de mi niño de repaso y dejo el bolso sobre la cama. La madre está mirando en la agenda qué tenemos que estudiar hoy. Al salir de la habitación, mientras el chico enciende el flexo, me dice: pero si tu bolso de todos los días ya es como el de Mary Poppins, no sé por qué te has unido a ese grupo. Un poco más tarde, me quedo con mis amigos en la terraza del bar, cortado con hielo y gafas de sol. Dejo los trastos sobre una de las sillas libres. Suena un clonck dentro del bolso. Sí que pesan los poetas del 27 que estás leyendo, no? Se me ríe el ingeniero. ¿Tiene rayos X para mirar a través del bolso, me observa leer de noche o le ha llegado la actualización de mi status a su iPhone? Intentamos quedar para celebrar un cumpleaños. A ver, R no puede tal día porque curra, S tampoco, tiene un examen al día siguiente, N(erea) se va al pueblo. Le miro, ¿me he equivocado? Creo que lo leí por ahí, me dice. No, no, que va, es cierto. Me voy mañana, mejor quedamos el finde que viene. Llamo por teléfono, a la hora de cenar, a una amiga, para ver si el miércoles que viene iremos al cine. Es que como no tengo el ordenata, le digo. No, si ya lo sé, no pasa nada; ¿cuánto hace que no hablábamos por teléfono? responde ella.

    A veces, más a menudo de lo que podríais pensar, me entran ganas de cancelar todas mis cuentas de redes sociales, blogs, mails e irme lejoslejoslejos. ¿Puede ser esto un instinto suicida? ¿Qué diría Freud sobre eliminar nuestra propia identidad en internet? ¿Desaparecer de internet es no existir? ¿Ha evolucionado el cogito ergo sum al blogueo/twitteo/facebookeo ergo sum?

    No borro mi cuenta del Facebook, seguiré atenta al mail, pero me desintoxico un poco. Me voy al pueblo.
    Necesito no tener alrededor ni wifi ni cobertura ni tdt ni gadchets electrónicos de ningún tipo.
    Volveré, espero que con un par de trabajos de clase encaminados y algún libro leído…

    iPad, e-reader, iPhone y demás cacharros tecnológicos se acaban de quedar obsoletos. Ha nacido BOOK, un dispositivo revolucionario que cambiará nuestra concepción de la lectura.

    Visto en Leerestaemoda.com

    Si os ha gustado este vídeo, os encantará Medieval helpdesk, introducing the book.

    Una amiga fotógrafa me pide difusión para un proyecto que intenta poner en marcha. No es la primera vez que sus fotos aparecen en mi blog (1, 2, 3) ni será la última. Si pudierais promocionarlo en vuestros blogs, os lo agradecería.

    spanishomelette

    Spanish Omelette es un proyecto fotográfico que tiene como finalidad mostrar la diversidad, intensidad, personalidad y diferentes características de las regiones que conforman España desde el punto de vista particular e individual de cada fotógrafo.

    Estamos buscando 17 fotógrafos, uno por cada comunidad autónoma + 2 fotógrafos para las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Buscamos fotógrafos con ilusión, ganas de aprender y de involucrarse en un proyecto que, pretende ser una búsqueda personal. Es deseable que la comunidad que el fotógrafo elija esté intimamente ligado a él y que sea su lugar de residencia. Cuando tengamos el proyecto hecho, trabajaremos por conseguir que se publique un libro con las obras y una exposición que muestre los resultados.

    Si quieres participar, tienes hasta el 15 de Mayo para enviar la solicitud. Entra en su página web, en su Facebook o en Twitter para más información.

    Tengo que agradecer a Javier López Clemente, por sus Tardes de Blog, y a la librería El Pequeño Teatro de los Libros, por cedernos el espacio (¡pero qué librería más bonita!), la tarde tan entretenida que pasé el día Tolkien de la semana pasada.

    Aquí, la prueba del delito, o lo que es lo mismo, los vídeos de la charla:


    Primera parte

    Segunda parte

    Tercera parte

    Cuarta parte

    Es lunes. La mejor manera de empezar la semana es riéndose. Y qué mejor que reírse de uno mismo:

    Y recordad, este jueves por la tarde, os esperamos en Tardes de blog, en la librería El Pequeño Teatro de los Libros.

    Más y mejor en La curvatura de la córnea:

    El Cultural de Nerea
    será la próxima bitácora invitada a las XIII Tardes de Blog.
    Nerea nos contará de sus andazas literarias por la blogosfera.

    No te lo pierdas

    jueves 25 marzo a las 19:00 horas

    El Pequeño Teatro de los Libros
    C/ Silvestre Pérez 21
    Las Fuentes
    Zaragoza

    Autobuses: 22, 24, 30, 44, Ci1 y Ci2
    Parada Bizi: 36