El texto de mi intervención en la charla “Quiero leer, quiero escribir” sobre literatura e internet, sin micrófonos traidores ni nervios que jugaran malas pasadas saltándose párrafos. Las intervenciones de los demás participantes, en esta crónica de la charla.

Nerea Marco: La promoción y difusión de la literatura juvenil a través de las redes sociales, las nuevas revistas literarias digitales o los blogs especializados.
Patricia Esteban ha hablado de cómo empezar a escribir. Juan Bauty, de cómo empezar a ilustrar. Ya tenemos el producto final: el libro escrito, ilustrado con una bonita portada y listo para salir al mercado. De eso me toca hablar a mí, del mercado, de cómo se puede promocionar y difundir la literatura con esta nueva herramienta que es Internet, ya sea a través de redes sociales, blogs o revistas especializadas.
Me voy a centrar en la literatura juvenil, que es la que más conozco y la que más está evolucionando en las técnicas de promoción en internet en estos momentos. Si pensamos en los jóvenes, los que tienen que leer ese libro juvenil que nosotros queremos promocionar, debemos darnos cuenta de que los jóvenes ya no buscan la información en la televisión ni en los innumerables tomos de esa enciclopedia que todos tenemos en casa. No, ellos utilizan internet, una herramienta que les puede proporcionar al instante aquello que necesiten. Por eso debemos aprender a usar estas nuevas herramientas que tenemos a nuestro alcance para atraerles hacia la literatura. Y es inevitable tener que usarlas hoy en día.
Promoción y difusión de la literatura juvenil en las redes sociales:
Muy bien, ya estamos convencidos de que tenemos que usar internet para promocionar nuestro libro. ¿Cómo? Vamos a centrarnos primero en las redes sociales, Facebook, por ejemplo, es una de ellas, la más popular y en la que tenemos perfil casi todos los que vamos a hablar en esta mesa. ¿Cómo usar una red social? O mejor, ¿quién debe usar la red social? Podemos pensar en diferentes tipos de usuarios: el escritor, que puede llegar a los lectores directamente, sin la editorial como intermediaria, y de eso ya nos ha hablado Sandra; el lector, que buscará en la red social información de los escritores y libros que le interesen; y, por último, pero no menos importante, la editorial. Pensemos en editoriales que estén presentes en Facebook, pensemos en cómo la usan, qué imagen dan. Una editorial debe estar presente en la red, pero también debe dejar su imagen en la red a personas que sepan manejar esas nuevas herramientas a su favor. Alguien que no entienda las reglas de juego de una red social, o un blog, o cualquier plataforma en internet no es válido para manejarla y perjudicará a la editorial.
El problema de una gran editorial es que es un ente enorme, sin cara, sin personas detrás. Y la red social está planteada para un perfil personal. ¿Cómo solucionarlo? Cada vez más, las editoriales abren en Facebook perfiles de los personajes de sus libros. Y los lectores interactúan con ellos como si existieran de verdad. Y se puede dar un paso más, abrir perfil a varios personajes, de manera que los lectores veamos la interacción de esos personajes del papel trasladada a internet. Maravillas de la red. ¿Y a quién prefieren seguir los lectores? ¿A una gran editorial, que no saben quién les responde, o al personaje preferido de su libro, que le va a responder como si fuera real? Obviamente, lo segundo. Pero esta técnica no es sencilla: las editoriales deben poner al cargo de ese trabajo a personas que sepan manejar tanto la red social como interactuar con los lectores de la misma manera que lo haría el personaje, mantener la misma coherencia del carácter y personalidad que en el papel.
Blogs especializados en literatura juvenil:
Salgamos de las redes sociales. Sí, hay vida más allá de Facebook, aunque nos parezca mentira: los blogs. Ciro hablará del boom de la literatura juvenil con Harry Potter. De eso hace ya unos cuantos años. También hace unos cuantos años que los usuarios de internet comenzaron a manejar la red a su favor, comenzando a tener sus propios espacios en internet y manejándolos con soltura. La literatura juvenil ha seguido creciendo, también el uso personal de los usuarios de internet. Y aquí es donde quiero juntar literatura juvenil e internet en esos espacios personales creados por los usuarios para hablar de lo que quieran: los blogs.
Desde hace dos o tres años, existe realmente un boom de blogs cuyo tema es la literatura juvenil. Estos blogs, escritos la mayoría por jóvenes lectores, se dedican a reseñar libros juveniles con su propio criterio, no diremos si bueno o malo, todo depende de su experiencia lectora. Las editoriales se dieron cuenta de ello y ahora les están sacando partido. Pensemos por un momento, ¿a quién le haríais caso si os dijera que os comprarais un libro: a un bloguero al que leéis a menudo y tenéis gustos semejantes o a ese ente impersonal y enorme que es una editorial? La respuesta está clara, al amigo bloguero. Por eso, las editoriales han comenzado a establecer un curioso sistema de simbiosis con estos blogs. Las editoriales les mandan los libros antes de su lanzamiento, para que los lean, los reseñen y les den visibilidad y así siguen realizando promoción del libro, de una manera más indirecta, pero quizás con mejores resultados.
Esta práctica tampoco deja de tener un peligro. De un tiempo a esta parte, han comenzado a proliferar blogs de literatura juvenil, que surgen como setas, que nacen de debajo de las piedras, con la única intención de conseguir libros gratis. Y es que es una gran tentación: libros gratis antes de que salgan a la venta, tratos con la editorial, entrevistas en exclusiva con los autores y una jauría de lectores para los cuales eres un gurú de los best-sellers.
¿Cómo saber qué blogs son buenos, honestos con sus reseñas y separarlos de los que caen en la tentación de ensalzar las beldades de un libro si la editorial los mima mucho? Pues igual que sabemos si un libro es bueno o malo: leyéndolo, abriendo sus páginas, cotilleando, etc.
Revistas digitales: El Templo de las Mil Puertas, revista de literatura juvenil
Salgamos también de los blogs, pues sigue existiendo vida en internet más allá de las redes sociales y de los blogs. Adentrémonos en las revistas literarias online. Tradicionalmente, la información se transmitía a través de la radio, la televisión, las revistas, etc. ¿Un joven, con su exigua propina, se va a comprar una revista en un kiosco, si ya está acostumbrado a escuchar música y ver películas gratis en el ordenador? No, claro que no. Y si hemos tenido que cambiar el canal de comunicación para promocionar un libro, también las revistas deben cambiar su canal de comunicación para llegar al lector.
Os voy a poner un ejemplo de una revista que lo está haciendo muy bien en este sentido, y no sólo porque yo sea redactora de ese medio, que lo soy y me encanta, sino que realmente conoce las reglas de juego en este nueva herramienta global llamada internet y las pone en práctica a su favor. Nuestra revista digital y gratuita de literatura juvenil se llama El Templo de las Mil Puertas. Es una revista sin apoyos de ningún tipo y que no está relacionada con ninguna editorial, por eso, podemos hablar de los libros que queramos, no estamos obligados a reseñar un libro si no nos gusta. Es una revista hecha por lectores, no por las editoriales, ni por los profesores y padres, sino hecha por lectores para lectores. Es una revista bimestral con casi doce mil descargas por número. Hemos salido reseñados en Babelia y hace un par de días, en las noticias de TVE. ¿Por qué elaborar una revista centrada únicamente en la literatura juvenil? Porque revistas de literatura adulta –y todas estas etiquetas deberíamos discutirlas- hay muchas, igual que literatura infantil. Pero el campo tan poco definido de la literatura juvenil quedaba a merced de las promociones casi brutales de las editoriales o del didactismo de los profesores de secundaria. Os animo a que entréis en nuestra revista, echadle un vistazo, existe la literatura juvenil en las revistas también.
Promocionemos la literatura juvenil, sí, pero la buena literatura juvenil:
Y llegamos al final de mi intervención. Hemos hablado de las redes sociales, de los blogs, de las revistas especializadas en juvenil. Hemos dicho que internet es una gran y útil herramienta en la promoción y difusión de la literatura juvenil. Hemos animado a que tanto editoriales como escritores conozcan estas herramientas y realicen un buen uso de ellas. Muy bien. Pero no debemos perder de vista el producto final, lo que nos interesa y queremos defender: el libro.
Un libro juvenil debe estar cuidado en todo: ortografía, tipografía, ilustración, sinopsis, incluso el tipo de papel. Los niños y los jóvenes juzgan tanto como los adultos, pero perdonan menos que ellos. No podemos permitirnos que a un niño o a un joven no le guste un libro, pues no cogerá otro. Un adulto lo intentará de nuevo, hará el esfuerzo; un joven, no; hay más diversiones y entretenimientos a su alcance que requieren menos esfuerzos. Por ello debemos cuidar el producto final, el libro.
Hay libros que comienzan a promocionarse casi seis meses antes de su lanzamiento. Es curioso, un libro existe en internet casi antes de entrar a imprenta, casi antes de que lo termine de escribir el autor. Un día, iremos a la presentación de un libro y no existirá. Dando un paso más allá, podemos imaginar que el autor que estaba promocionando su libro por redes sociales y blogs, tampoco existe. Es una invención, un juego. Podría pasar algún día, aviso.
Internet está bien, claro que sí. A nadie se le ocurriría darle la espalda a internet o no aprender a usar estas nuevas herramientas. Internet nos acerca a todos: editoriales, lectores, escritores, críticos, etc. Nuevas redes de amistad y trabajo se extienden intangibles a través de internet. Pero es el libro el que debemos cuidar y es el libro el producto final que buscamos. Un libro que debe estar bien cuidado y bien escrito, porque si no, todo la promoción y difusión que le hayamos conseguido dar, no habrá servido de nada. Los lectores no son tontos y ellos tienen al alcance las mismas herramientas para hundir un libro que nosotros para promocionarlo. Démosles a los jóvenes buena literatura, porque se la merecen.


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siempre es interesante leerte sobre la pasion que demuestras con la literatura, muy buena tu discurso
Me hubiera encantado estar allí para escucharlo de viva voz, Nere. Hablas tan bien de lo que conoces… ya me contarás qué tal te fue cuando nos veamos
Me encanta leerte y ver, en este discurso, cómo promocionáis la lectura y la buena literatura en tu tierra. No habría estado de más algún vídeo para quienes no estuvimos allí (;P), aunque el texto es genial, eso sí.
Un abrazo.
Estupendo texto, y muy interesante para conocer cómo funciona ese mundo virtual en el que da la mano la realidad y la ficción de una manera tan extraordinaria. Felicidades, Nerea. Tú vales mucho. Besicos. Ana A.