Intentos de estudio sin final feliz:
Si yo lo intento, en serio, pero no hay manera. Los jueves, viernes sábados o domingos no se puede estudiar. Y los lunes, martes y miércoles tengo que descansar de los intentos anteriores y reponer fuerza para los siguientes, así que... ¿ayudas, trucos, giratiempos de Hermione, por favor?
¿Qué leo?
  • Doña Berta de Clarín.
  • Lecturas anteriores, en este enlace. Un párrafo de cada libro que leo, café en mano.
    Citas literarias:
    Lo que uno busca en la literatura es un estremecimiento en la espina dorsal. Nabokov. La palabra es mitad de quien la pronuncia, mitad de quien la escucha. Montaigne. El recuerdo que deja un libro es más importante que el libro mismo. Bécquer.
    Hablamos de…
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    ¿Cuántos cotillas…?

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  • Prosa: Bécquer -Leyendas, Rimas, Cartas desde mi celda, etc.-
    Bécquer y laqueaquíescribe.
  • Rima XI

    —Yo soy ardiente, yo soy morena,
    yo soy el símbolo de la pasión,
    de ansia de goces mi alma está llena.
    ¿A mí me buscas?
    —No es a ti, no.

    —Mi frente es pálida, mis trenzas de oro,
    puedo brindarte dichas sin fin.
    Yo de ternura guardo un tesoro.
    ¿A mí me llamas?
    —No, no es a ti.

    —Yo soy un sueño, un imposible,
    vano fantasma de niebla y luz.
    Soy incorpórea, soy intangible,
    no puedo amarte.
    —¡Oh ven, ven tú!

  • Poesía: El estudiante de Salamanca, de Espronceda
  • Así en tardos pasos, todos murmurando,
    el lúgubre entierro ya cerca llegó,
    y la blanca dama devota rezando,
    entrambas rodillas en tierra dobló.

    Calado el sombrero y en pie, indiferente
    el féretro mira don Félix pasar,
    y al paso pregunta con su aire insolente
    los nombres de aquellos que al sepulcro van.

    Mas ¡cuál su sorpresa, su asombro cuál fuera,
    cuando horrorizado con espanto ve
    que el uno don Diego de Pastrana era,
    y el otro, ¡Dios santo!, y el otro era él…!

    Parte cuarta, El estudiante de Salamanca.

  • Teatro: El trovador, de Antonio García Gutiérrez
  • NUÑO – Llevadla.
    AZUCENA – ¡Conde!
    NUÑO – Que le mire expirar.
    AZUCENA – Una palabra, un secreto terrible; haz que suspendan el suplicio un momento.
    NUÑO – No, llevadla.
    (La toma por una mano y la arrastra hacia la ventana.)
    Ven, mujer infernal… goza en tu triunfo.
    Mira el verdugo, y en su mano el hacha
    que va pronto a caer…

    (Se oye un golpe que figura ser el de la cuchillada.)

    AZUCENA – ¡Ay! ¡esa sangre!
    NUÑO – Alumbrad a la víctima, alumbradla.
    AZUCENA – ¡Sí, sí… luces… él es… tu hermano, imbécil!
    NUÑO – ¡Mi hermano, maldición!…
    (La arroja al suelo, empujándola con furor.)
    AZUCENA (Con amargura.) Ya estás vengada.

    FIN DEL DRAMA

    Segunda parte de la quinta jornada de El Trovador.

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