El protofilólogo que con un palo escaló el Everest ya ha dicho lo estupenda que ha sido una de nuestras últimas clases del cuatrimestre. Así que no lo repetiré y simplemente voy a colgar aquí el poema que he leído hoy en clase, del poeta Oliverio Girondo.

No se me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de sorportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono,
bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
(…)
Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia
que nos aproximaba al paraíso;
durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
como dos ángeles, y de repente,
en tirabuzón, en hoja muerta,
el aterrizaje forzoso de un espasmo.
¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera…,
aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas!
(…)
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender
la seducción de una mujer pedestre,
y por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando.No se me importa un pito que las mujeres…
Oliverio Girondo
[Imagen cazada de alguien que también habla del poeta]
Si queréis leer más de Girondo, en este enlace.


qué buena ha sido la clase y cómo mola el poema!!!
un besito y mchas gracias, Nere!!!
HOla
Yo me atrevo a recomendarte esta versión:
http://lacurvaturadelacornea.blogspot.com/2009/12/el-lado-oscuro-del-corazon-rabanaquedon.html
Salu2 Córneos.