
- ¿Ya está? -preguntó Adrián. Parecía decepcionado-. ¿Ya se ha terminado el cuento?
- Sí -contestó Marina-. Acaba con él muerto y ella condenada a ser un espíritu durante toda la eternidad.
- Qué historia más triste… -murmuró Lizbeth.
- Todas las historias son tristes -señaló Bruno y si voz desapasionada hizo aún más rotunda esa afirmación.
- ¿Todas? ¡¿Pero qué dices?! -exclamó Lizbeth-. ¡No! Hay historias alegres. Y muchas, muchísimas, tienen final feliz.
- No -replicó-. No las hay. No hay historias alegres. No existen los finales felices. Es mentira. Son espejismos. Esas historias a las que te refieres están incompletas- No te cuentan la última parte. No te cuentan que siempre, al final, mueren.La cosecha de Samhein, J.A Cotrina
Se me había olvidado comentar La cosecha de Samhein, que leí hace un par de semanas. Bueno, casi devoré en un par de noches, tiene un ritmo muy ágil.
Me ha gustado el libro, la primera de la trilogía El ciclo de la Luna Roja del escritor José Antonio Cotrina. Tuve el placer de conocerle en la Hispacón en Huesca este noviembre. Me firmó el libro durante la cena y nos echamos un par de cervezas por la noche.
Punto a favor: las creaciones del demiurgo, los objetos a los que les da vida. Son realmente sorprendentes, tanto por su función como por su descripción y componentes de los que están formados. Rocavarancolia y alguno de sus lugares, como la cicatriz de Arax.
Punto en contra: Ay, el final. Muy rápido, abrupto, sin cerrar algunos asuntos pendientes que me han dejado intrigada. Tendremos que esperar a la segunda parte …


Cito: “Tuve el placer de conocerle en la Hispacón en Huesca este noviembre. Me firmó el libro durante la cena y nos echamos un par de cervezas por la noche.”
Ahora entramos mi envidia sana y yo: ¡¡halaaaaaaaaaa *O*!!
Cosas como esta deberían ocurrir más a menudo
Alba, yo estoy compleeeetamente de acuerdo contigo y con tu envidia. Cositas de esas deberían suceder más a menudo, por supuesto!!