Intentos de estudio sin final feliz:
Si yo lo intento, en serio, pero no hay manera. Los jueves, viernes sábados o domingos no se puede estudiar. Y los lunes, martes y miércoles tengo que descansar de los intentos anteriores y reponer fuerza para los siguientes, así que... ¿ayudas, trucos, giratiempos de Hermione, por favor?
¿Qué leo?
  • La chica del átomo dorado de Ray Cummings.
  • Lecturas anteriores, en este enlace. Un párrafo de cada libro que leo, café en mano.
    Citas literarias:
    Lo que uno busca en la literatura es un estremecimiento en la espina dorsal. Nabokov. La palabra es mitad de quien la pronuncia, mitad de quien la escucha. Montaigne. El recuerdo que deja un libro es más importante que el libro mismo. Bécquer.
    Hablamos de…
    Archivos
    ¿Cuántos cotillas…?

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    Hace tiempo, hablábamos de los cuentos de hadas, de cómo habrían acabado nuestras princesas si los cuentos de hadas hubieran tenido lugar en el siglo XXI: Blancanieves se habría divorciado, a Cenicienta le darían las doce campanadas en un bar, a Rapunzel se le caería el pelo por la quimio, etc. Todas las princesas, retratadas en nuestros días, en unas estupendas fotos de Diane Goldstein: Fallen Princess.
    bellaausente

    Hoy os traigo una iniciativa muy curiosa, que he conocido gracias al estupendo blog Re(paso) de lengua: los cuentos de hadas 2.0. En el blog podemos leer:

    Este cuento surge a iniciativa de Juanjo Muñoz y su Caperucita 2.0., en una serie que han seguido otros ilustres blogueros con más salero que yo:

  • Caperucita 2.0
  • Pulgartuito
  • Blancanieves 2.0 y los siete microbloggers
  • La bella ausente 2.0
  • Hacksel y Geektel
  • Rapunzel 2.0
  • El juego del escondite (homenaje tIC a Arthur C. Clarke)
  • El patito moderno
  • La sirenita 2.0
  • [Foto por Mike Licht, NotionsCapital.com ]

    Cuando la décimoprimera de ellas había dado sus obsequios, entró de pronto un inspector de la SGAE al que le había dado el chivatazo la despechada aplicación Web 2.0 no invitada. El inspector había grabado en vídeo como la tía Spotify había puesto música durante la quedada. Como no podía soportar que nadie escuchara música sin pagar, y sin ningún aviso, y sin mirar a nadie, gritó con voz bien fuerte: “¡Cuando cumpla sus quince días, tocará un ratón inalámbrico, y caerá muerta inmediatamente!” Y sin más decir, dio media vuelta y abandonó la quedada.
    La bella durmiente ausente

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