Mientras no se le ocurra a la silla venir como siempre a darme una palmadita en el hombro y a la mesa de la cocina refugiarse en mis brazos y a la bolsa de agua caliente besarme en los labios y decirme al oído entre carantoñas y risas mil cosas que no logro comprender y a la servilleta y los paños de cocina romper a aplaudir y dar cabezazos contra la cuerda que separa la escasa luz que entra por la ventana y la cara de pocos amigos que pone el mármol a pesar de los millares de cintas de todos los colores que lo adornan les basta con ver bailar sobre el plato dormido en el rincón a los guisantes para animarse [...]
7 de Noviembre de 1935
Poemas en prosa, Pablo Picasso

Para mí que, visto cómo trataba a las mujeres, a la silla, a la mesa y al resto de pobladores de la cocina se les ocurrió que mejor dejarlo como estaba y no acercarse mucho, que genio era, pero mordía.
Ah, y con respecto a los chicos de Pereza, sin prisa pero sin pausa tiran de mí, un buen disco este último.
¿Cómo va esta última fase de las vacaciones?