
Simbólicamente, cerramos el verano, sanseacabó.
Literalmente, en la foto, el candado de mi peña del pueblo, snif.
Hasta el verano que viene, quedan 334 días para volver a empezar.
Ayer, última noche del verano, cierre final de noches de peña, luna, pueblos, risas y amigos.
Y ahora estoy de nuevo en la ciudad del cierzo, con semáforos, ascensores y wifi, con el horario cambiado y así no hay quien duerma. Y además, no se ven las estrellas en el cielo.


Nada de lo que dices resulta muy halagüeño, pero lo que se me antoja peor es perder las estrellas… En fin, sea como fuere, bienvenida. Habrá que intentar sacar partido a los días que hay por delante.
Saludos.
Bienvenida a la rutina, terremoto.
Que no te sea muy duro volver a la vida urbanita
Besitos!!!
snif snif
Pero re-bienvenida que Zaragoza tiene sus encantos
Besos!