
Florencia es una ciudad de luz, arte y palacios.
En Florencia puedes ver la Venus y la Primavera de Boticelli en la Galería de los Uffizi. En Florencia puedes pasear, escogiendo qué palacio comprarás cuando tengas dinero, para instalar una gran gran biblioteca y robar la impresionante colección de arte del palacio Pitti. En Florencia puedes cenar gofre con helado, mientras un pequeño gorrión te mira anhelante, a la espera de que le des un poquito. En la plaza del Duomo de Florencia puedes elegir con qué quedarte sin respiración: si con el estilo gótico italiano del Duomo o con las puertas del Baptisterio de Bernini. En Florencia le puedes ver el culo del David de Miguel Ángel, de Donatello y de Verrochio en un mismo día. En Florencia te faltan ojos y la cámara nunca capta lo que sientes. En Florencia hay muchas tiendas de cuadernos, plumas, tinta, porque las musas están en el ambiente. En Florencia está uno de los puentes más bellos, el puente Vecchio, y ver atardecer allí es irrepetible. En Florencia me enamoré definitivamente del Arte, así, con mayúsculas.
En Florencia nació Dante Alighieri, allá por la primavera de 1265.
En medio del camino de nuestra vida
me encontré por una selva oscura,
porque la recta vía era perdida.¡Ay, qué decir lo que era es cosa dura
esta selva salvaje, áspera y fuerte,
cuyo recuerdo renueva la pavura![...]
A la alta fantasía aquí faltaron fuerzas;
mas ya movía mi deseo y mi velle,
como rueda a su vez movida,el amor que mueve el Sol y las demás estrellas.
Principio y final de La Divina Comedia, Dante Alighieri.
Ya no hay poetas porque ya no hay amor.
Beatriz fue la Calíope de Dante.
Y Laura la de Petrarca y pocos poetas más amaron así.
Pocos poetas hay, porque hay poco amor.
Los cantantes modernos hablan de amor.
Los poetas modernos hablan del desamor.
¿El desamor con música es mejor, es amor?
Ya no hay selvas oscuras en el camino de la vida.
Talaron los árboles, ahora son todo autopistas.
Ahora el camino recto es el obligatorio.
Pero no hay camino, es mentira,
se hace camino al andar,
perdiéndose en la selva, sin gps.
Si hay autopistas, ya no hay camino.
Ya no hay bajada a los infiernos.
Si no hay bajada, no hay subida.
Por eso no hay amor, no hay paraíso.
Las autopistas no van a ninguna parte.
Hemos perdido el mapa del amor.
Los poetas modernos viajan en autopista.
Y ya no existen las selvas, ya no hay camino.
La vida nueva (fragmento)
Muchas veces me vienen a la cabeza
la oscura cualidad que me da el Amor
y me tengo lástima y así me digo:¡Ay de mí!, ¿les pasa esto a otros?;
porque tan hábilmente me asalta el amor
que la vida casi me abandona:
sólo un hilo de espíritu deja medio vivo,
uno que sólo por ti vive y razona.Luego me esfuerzo, yo deseo salvarme,
y casi muerto, sin ningún valor,
vengo a verte, creyendo así curarme:y cuando alzo los ojos para observarte
en mi corazón se inicia un terremoto
que suspende en mi alma todos los latidos.Dante Alighieri
Dante intentó una vida nueva. ¿Se puede?
Con un helado lo consigues, hasta que te lo terminas.
Habrá que cambiar el oxígeno por helados de vainilla.
Sólo tenemos una vida, poco tiempo. Habrá que disfrutarla.
Con amor o sin amor. O con amor desenamorado. O con desamor enamorado.
O con Calíope y punto.
Habrá que volver a Florencia, a ver si esta vez se despista el segurata y podemos tocarle el culo al David de Miguel Ángel. Aunque el de Donatello no está nada mal.
[Imagen: Duomo de Florencia, a 5min de la casa de Dante, en el casco histórico de la ciudad del arte, luz y palacios.]
