… tienes la sensación de no haber desperdiciado las muchas horas que has invertido en él. Tienes la sensación de que acabas de leerte un gran libro, uno de los libros, quizás el libro. Y que vas a tardar cierto tiempo en recuperarte de su lectura, apasionante, fascinante, divertida, inolvidable.
Se acerca el final, cuando ves que te quedan pocas páginas, cuando tienes esa sensación de querer terminar un libro pero no querer llegar al final, de saber cómo acaba pero no querer despedirte de los personajes. Ya estoy echando de menos a Sancho Panza, al discreto y gracioso escudero de Don Quijote II. Porque Don Quijote II supera con creces a Don Quijote I, por supuesto.
El hidalgo loco de la Primera Parte se nos vuelve el cuerdo-loco que se había asomado sólo brevemente en el discurso de las Armas y las Letras y el escudero gracioso ya es el discreto gobernador. Las burlas se vuelven veras y los burladores se hallan burlados. ¿Es Don Quijote un burlador burlado? ¿Qué significa la renuncia final del caballero? ¿Cuál de los dos Sanchos es el que le llama a don Quijote vencido de brazos ajenos “vencedor de sí mismo”: el tonto o el discreto? La complejidad de esta prodigiosa novela se acerca tanto a la del mismo mundo en que vivimos todos, que una respuesta a estas preguntas y a otras semejantes que nos sugiere Don Quijote vale casi una perspectiva ante la vida.
John Jay Allen
Cuando Sancho Panza dice:
Yo no nací para ser gobernador. Desnudo nací, desnudo me hallo; ni pierdo, ni gano.
O cuando nuestro Caballero de la Triste Figura:
Ya no soy don Quijote de la Mancha, sino Alonso Quijano.
O cuando Cide Hamete pone en boca de su pluma:
Para mí sola nació don Quijote, y yo para él.
Y llegas a la última página, con un escalofrío de placer, de ternura, de tristeza.
Pues no ha sido otro mi deseo que poner en aborrecimiento de los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caballerías, que por las de mi verdadero don Quijote van ya tropezando, y han de caer del todo, sin duda alguna.
Vale.
^^ no quiero morir sin haber leido El Quijote… no estaría completa… tu fascinación por el libro solo aumenta mis ganas.
Y la verdad es que no tengo mucho más que decir… realmente, lo intuyo demasiado grande como para hablar de él sin saber, y más a una persona que sí que lo ha leido…
seguiré tus pasos, prometido!
Es uno de los libros más maravillosos y profundos que he leído, y sin duda uno de los que más me fascina leer. Tu pasión por él rezuma en cada entrada que publicas en el blog, y la transmites hasta el punto de hacernos desear tomar las riendas de Rocinante y cabalgar de nuevo por Castilla, desfaciendo mil y un entuertos, riéndonos y llorando como la primera vez.
Por cierto, se me olvidó comentar que cuando leo algo sobre El Quijote suelo recordar las vívidas descripciones que Delibes hacía de su padre en Mi vida al aire libre, donde nos cuenta cómo le encontraba cada verano riéndose a carcajadas mientras recordaba algún pasaje especialmente humorístico de la novela de Cervantes
¡Saludos!
El Quijote es una obra de arte puesta por escrito. Su genialidad es fantástica y apabulladora además de recordarnos la importancia de mantener los pies en el suelo. A mí de pequeña cuando jugaba siempre había alguien me decía: “Esta niña va a acabar más loca que Don Quijote”
Mi favorito siempre fue el personaje del falso hidalgo, el Caballero de la Triste Postura pero Sancho Panza me hacía reír como nadie.
Por cierto, yo creo que murió Alonso Quijano pero la imaginación sin que nadie la ejercite, no sobreviviría. Así que se puede decir que El Quijote sigue vivo mientras nosotros sigamos acordándonos de él.
Pues yo supongo que ha sido porque lo he leído por obligación, por eso no lo he disfrutado tanto u.u me he saltado muchas partes para poder llegar a tiempo para el examen, he tirado mucho de resúmenes… vamos, un día espero cogerlo por mi propia voluntad y leerlo como se merece.
Sancho me parece entrañable ^^ también me lo parece la relación de Quijote-Sancho, cómo se sanchifica uno y se quijotiza el otro >//<
Y un personaje que me ha gustado muchísimo siempre ha sido el bachiller Sansón Carrasco, no sé, siempre me ha caído simpático
Ánimo ;P
Muere Alonso Quijano, porque Quijote, o el quijotismo no morirá nunca, ya es algo innato en esta península nuestra. Sea bueno o sea malo esto que digo, en eso ya no me meto. Un saludo.
[...] Tras la lectura de la última página del Quijote. Sí, existe esa sensación de vacío. La sensación de vacío cuando llegas a la última página de un libro que te ha fascinado y no quieres que acabe. [...]