Archivo de junio de 2009
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Oh Oh, I’m driving on a motorway
Chaos is the name of the road
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Anni B Sweet – MySpace.
Y si estáis en la ciudad del cierzo el 31 de Julio, podréis disfrutar de su concierto en las Playas.
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Marinetti y los futuristas estarían hoy enganchados a las redes sociales.
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El desafío es encontrar el contenido más fascinante de los YouTube, Flickr, Twitter y tantos otros ofreciendo un equilibrio entre inmediatez, relevancia y popularidad. Sin ese filtro todo es ruido y el usuario queda atrapado en una trampa donde el tiempo pasa sin valor. Perdidos en el frenesí donde el formato tiene más valor que el contenido. Una recomendación: dejarse fascinar un rato por las visualizaciones de la actividad de Digg.El periodismo y los medios también saben que la actualización manda. La historia del periodismo es en gran parte la historia de la exclusiva y la primicia. Y cada vez se corre más. Tanto que las ediciones digitales caen en errores y a menudo debilitan el criterio editorial hasta volver a los medios irrelevantes entre el enorme diluvio de Internet.
El nómada móvil vive al instante. Desde su teléfono de última generación o su portátil conectados a la Red viven su vida y la de muchos más con los que comparten ideas, pasiones, ira y utilidad. Ser su guía es el nuevo santo grial de los innovadores.
Los futuristas enganchados a las redes sociales. Uhm, sí, es posible. Cuando se habla de los futuristas y Marinetti, lo primero que se recuerda es la famosa frase Un automóvil rugiente que parece que corre sobre la metralla es más bello que la Victoria de Samotracia, que es parte de su Manifiesto Futurista (texto completo en la Wiki), que fue el impulso necesario para los manifiestos de las demás vanguardias, como la Surrealista, de la que ya hablamos hace tiempo aquí.
Las últimas lineas del Manifiesto Futurista dicen:
Es desde Italia donde lanzaremos al mundo este manifiesto nuestro de violencia atropelladora e incendiaria, con el cual fundamos hoy el “futurismo”, porque queremos liberar este país de su fétida gangrena de profesores, de arqueólogos, de cicerones y de anticuarios.
Ya durante demasiado tiempo Italia ha sido un mercado de antiguallas. Nosotros queremos liberarla de los innumerables museos que la cubren toda de cementerios innumerables.
Hace cien años, Marinetti escribió su manifiesto, un 20 de Febrero de 1909.
Italia no ha cambiado demasiado, en parte. Sigue habiendo profesores, arqueólogos, cicerones, anticuarios y, por supuesto, Italia sigue llena de innumerables museos.
No sé si un automóvil rugiente es más bello que la Victoria de Samotracia. La Victoria está en el Louvre y el Interrail de tres semanas que hago en Julio es por toda Italia. Pero quizás podríamos cambiar la Victoria de Samotracia por el David de Miguel Ángel, y no sé, pero yo soy más de motos que de coches y el David tiene un culo, digo, arte…

[Imagen: Van Gogh, Terraza del café de la Place du Forum en Arlés por la noche.]
Una vez, en un bar, un hombre me preguntó que a qué sabían los libros, «así, por término medio». Se me ocurrió una respuesta inmediata, pero no quise hacer que se sintiera totalmente idiota, de modo que hice como que me lo pensaba y al cabo de un rato le contesté: «Amigo mío, dado el abismo que separa todas tus experiencias de todas las mías, lo más cerca que te puedo situar de ese sabor tan único es decirte que los libros, así, por término medio, saben a lo mismo que huele el café.»
Firmin, Sam Savage.
¿Qué es lo que voy a hacer los próximos meses?
Leer…
Leer café en mano.
Devorar libros, uno tras otro, letrasletrasletras.
Y cafés sin horario de vuelta a casa, y juergas, muchas juergas y noches, muchas noches, y viajes en Interrail, y pueblo(s), y amigos, y que me queme la luz de luna, y risas, y sonrisas, y leer en la piscina, y fugarme a un sitio donde no conocen la palabra internet, ni wifi, ni cobertura, ni semáforo, ni ascensor, …y charlar con cervezas en terrazas de verano, y hacernos fotos no publicables en redes sociales y servirnos cubatas a la fresca del atardecer -o amanecer- en la peña, y…

Mica es pequeña, peluda, suave; tan blanda por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.
La dejo suelta y recorre el sofá, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, la pulsera de mi muñeca, intentando morder el broche… La llamo dulcemente: “¿Mica?”, y viene a mí con un balanceo alegre, moviendo graciosamente su parte trasera…
Come cuanto le doy. Le gustan la lechuga, el pepino, la manzana y también las pipas, y tiene arte pelándolas, gana ella si competimos.
Es tierna y mimosa igual que un niño, que una niña…; pero fuerte y seca por dentro, como de piedra…
Pero Mica no es Platero. Mica es una cobaya. Y no es mía, es de la duendecilla que me roba la ropa del armario, la que me pide prestados bolsos y zapatos, la que reutiliza mis apuntes y usa mi habitación como su biblioteca particular y la de sus amigas.
Mica, cuando la acaricias, emite un ronroneo muy particular, curioso, acompañado de un ligero temblor de placer. Las mascotas se parecen a su dueño, dicen, y no es que la duendecilla robaropaylibros ronronee, pero sí que se enfada si la intento peinar, como a Mica, que parece que prefiere llevar remolinos en el pelo y no se deja hacer crestas o minicoletas, como tampoco se deja su dueña…
En el blog de UnJubilado encuentro este divertido-aterrador corto, sobre qué pasaría si los blogs desparecieran de la red:
Hoy es el día de la música.
Música todo el fin de semana por la ciudad del cierzo.
El Día de la Música ha caído en domingo, así que… Tarde de Domingo Rara de Amaral en No disparen al Pianista ^^

Para celebrar el Día del Español, os propongo leer un trocito de El Quijote II, en el que don Quijote y Sancho tratan del lenguaje:
Capítulo XLIII – De los consejos segundos que dio don Quijote a Sancho Panza
(…)
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto, ni cumple palabra. Ten cuenta, Sancho, de no mascar a dos carrillos, ni de eructar delante de nadie.
- Eso de eructar no entiendo -dijo Sancho.
Y don Quijote le dijo:
- Eructar, Sancho, quiere decir regoldar, y éste es uno de los más torpes vocablos que tiene la lengua castellana, aunque es muy significativo; y así, la gente curiosa se ha acogido al latín, y al regoldar dice eructar, y a los regüeldos, eructaciones; y cuando algunos no entienden estos términos, importa poco, que el uso los irá introduciendo con el tiempo, que con facilidad se entiendan, y esto es enriquecer la lengua, sobre quien tiene poder el vulgo y el uso.
- En verdad, señor -dijo Sancho-, que uno de los consejos y avisos que pienso llevar en la memoria ha de ser el de no regoldar, porque suelo hacerlo muy a menudo.
- Eructar, Sancho, que no regoldar -dijo don Quijote.
- Eructar diré de aquí en adelante -respondió Sancho-, y a fee que no se me olvide.
(…)
Don Quijote de la Mancha II, Cervantes.
Si ya lo decía Don Quijote Cervantes, son el vulgo y el uso quien tiene poder sobre la lengua, los hablantes.

Ahora, ¡a vivir que son dos días!
Algo de música para este último jueves de estudio.
… tienes la sensación de no haber desperdiciado las muchas horas que has invertido en él. Tienes la sensación de que acabas de leerte un gran libro, uno de los libros, quizás el libro. Y que vas a tardar cierto tiempo en recuperarte de su lectura, apasionante, fascinante, divertida, inolvidable.
Se acerca el final, cuando ves que te quedan pocas páginas, cuando tienes esa sensación de querer terminar un libro pero no querer llegar al final, de saber cómo acaba pero no querer despedirte de los personajes. Ya estoy echando de menos a Sancho Panza, al discreto y gracioso escudero de Don Quijote II. Porque Don Quijote II supera con creces a Don Quijote I, por supuesto.
El hidalgo loco de la Primera Parte se nos vuelve el cuerdo-loco que se había asomado sólo brevemente en el discurso de las Armas y las Letras y el escudero gracioso ya es el discreto gobernador. Las burlas se vuelven veras y los burladores se hallan burlados. ¿Es Don Quijote un burlador burlado? ¿Qué significa la renuncia final del caballero? ¿Cuál de los dos Sanchos es el que le llama a don Quijote vencido de brazos ajenos “vencedor de sí mismo”: el tonto o el discreto? La complejidad de esta prodigiosa novela se acerca tanto a la del mismo mundo en que vivimos todos, que una respuesta a estas preguntas y a otras semejantes que nos sugiere Don Quijote vale casi una perspectiva ante la vida.
John Jay Allen
Cuando Sancho Panza dice:
Yo no nací para ser gobernador. Desnudo nací, desnudo me hallo; ni pierdo, ni gano.
O cuando nuestro Caballero de la Triste Figura:
Ya no soy don Quijote de la Mancha, sino Alonso Quijano.
O cuando Cide Hamete pone en boca de su pluma:
Para mí sola nació don Quijote, y yo para él.
Y llegas a la última página, con un escalofrío de placer, de ternura, de tristeza.
Pues no ha sido otro mi deseo que poner en aborrecimiento de los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caballerías, que por las de mi verdadero don Quijote van ya tropezando, y han de caer del todo, sin duda alguna.
Vale.
