
En los reservados de los restaurantes donde se acostumbra a cenar pasada la medianoche, una muchadumbre abigarrada de actrices y de gente de letras se reía a la luz de los candelabros. Ellos, los escritores, eran pródigos como reyes y estaban llenos de ideales ambiciosos y de fantásticos delirios. Eran una existencia por encima de lo corriente, entre el cielo y la tierra, metida en las tormentas, algo sublime. En cuanto al resto de la gente, andaba perdida, sin haber encontrado un lugar preciso, como si no existiera.
[...]
- Desde luego -interrumpió Homais- hay mala literatura, como hay medicamentos malos. Pero condenar de un plumazo todo el conjunto de las bellas artes, con la importancia que tiene, me parece una cretinería, una idea trasnochada, digna de aquellos tiempos de triste memoria en que se metía en la cárcel a gente como Galileo. [...] Pero, ¿por qué se tiene que excomulgar a los actores? Ellos antaño contribuían a las solemnes ceremonias de culto. Sí, señor, se representaban en medio del coro una serie de farsas llamadas misterios que no pocas veces iban contra las leyes de la decencia. [...] Igual que en la Biblia. Hay en ella, y usted no lo ignora, más de un pasaje… en fin, digamos picante, y algunas cosas… francamente desvergonzadas. [...] A mí lo que me sorprende es que hoy en día, en el siglo de las luces, haya aún quién se obstine en ponerle trabas al esparcimiento intelectual que no sólo es inofensivo sino muchas veces también moralizador y hasta incluso higiénico, ¿a que sí, doctor?
Madame Bovary, Gustave Flaubert.
Y estas cosas se decían en el siglo de las luces…
¿Ha cambiado mucho la manera de pensar en siglo y pico?

… creo que debo leerme Madame Bovary. O.o
Yo lo he leído este año para la asig de Lit Francesa. Me ha gustado, está muy bien escrito… pero le he cogido una manía terrible a la protagonista, XD
Pues yo creo que no han cambiado demasiado las cosas. Puede que sí desde el punto de vista de los autores, que no tienen que verse como una elite (jarl, ¿con tilde, sin tilde? que luego me dan algún azote ortográfico y es que con la norma cambiante… me quedo con la antigua
) por encima del resto de los mortales. Eso sí
A mí lo que me sorprende es que hoy en día, en el siglo de las luces, haya aún quién se obstine en ponerle trabas al esparcimiento intelectual que no sólo es inofensivo sino muchas veces también moralizador y hasta incluso higiénico, ¿a que sí, doctor?
¡¡que alguien le diga a la señora ministra que lea a Flaubert!!
Ey ya he escrito la reseña, la tengo en mi blog míratela a ver si te mola. Un saludo ^^
Constituye un motivo de placer para mí el comunicarle que su inquieta imaginación ha sido premiada por tantos artículos como han llenado mi tiempo y enriquecido como lector.
Saludos.
Homo Libris, enseguida me paso por su blog para informarme sobre tan grata noticia
Y sí, la ministra debería releer a Flaubert. Y mucha más gente también, no sólo ella…
Surrealisto, estupenda crónica de esa estupenda obra de teatro a la que fuimos