Llevo varios días pensando en las nuevas propuestas de Trinidad Jiménez y Bibiana Aído. Llevo varios días queriendo escribir una entrada del blog sobre el aborto, pero no sabía cómo. Muchas ideas rondando la cabeza, muchas variantes, diferentes opiniones…
Hoy he leído la columna de Encarna Samitier en la contraportada de la edición impresa del Heraldo de Aragón y le pone palabras a alguna de las ideas que yo no sabía cómo expresar.
Al día siguiente
Al día siguiente, la profesora nota que esa alumna está más ojerosa que de costumbre. A la fría luz de esta mañana del lunes, el plan del sábado tarde, 18 horas, 8 euros, parece un sueño lejano. Consumición extra y descuento en entrada a todas las chicas con minifalda. Si estás soltera, subástate; si estás soltero, puja… “Minifalda`s party es la mejor forma de encontrar pareja”. Hoy, nadie diría que la chica ojerosa fue la reina de la fiesta. Pero quizás la noche se hizo demasiado larga. la profesora adivina lo que los padres de esa chica ni siquiera se plantean. Las invitaciones del “Minifalda`s party” no traen manual de instrucciones para la soledad de madrugada, cuando de repente de esfuma todo el mundo.
Fundido en negro y dos ministras en pantalla. Bibiana Aído anuncia que Igualdad prepara un informe sobre machismo adolescente. Trinidad Jiménez informa de que la píldora postcoital se venderá libremente en farmacias. La chica ojerosa no puede comprar tabaco, y se ha agenciado el alcohol con carné falso, pero se podrá administrar sin receta, sin prescripción médica, una bomba hormonal de frío nombre médico, levonorgestrel. La profesora piensa que las ministras sonrientes empiezan la clase por el final del temario. Que no es justo que le hablen a esa chica, y a las demás, claro, más de levonorgestrel y menos de responsabilidad, más de cómo salir rápidamente de un apuro y menos de cómo valorar las consecuencias de sus actos, de cómo dirigir su propia vida, más allá de quienes te la ofrecen trillada: “Minifalda`s party”, la mejor forma de encontrar pareja.
Para la tristeza del día siguiente no hay fármacos sin receta.Encarna Samitier
No puedo estar más de acuerdo.


bonito apellido tiene esta mujer
Hay que aprender dónde están los límites, eso es lo que se debería de explicar. Yo también estoy de acuerdo.
que razon tiene, es curioso llevo tiempo pensando en el machismo adolescente, yo tambien he leido el articulo en el heraldo. Pensaba nombrarlo en mi blog y que curioso, a mi tambien me gusta el teatro.
Total y absolutamente de acuerdo. En estos días, precisamente a raíz de la aparición las noticias que menciona Samitier, y del anuncio del presidente de que cada niño tendrá su ordenador para “aprender”, he estado planteando hasta qué punto educamos a nuestros niños y jóvenes, y lo deficitario que es el sistema educativo y la educación y formación que proviene de los padres.
Vivimos inmersos en una crisis desde hace años, pero no económica, sino educativa y de valores. Sin embargo, curiosamente, ésta no salta a los medios con la virulencia que la manida recesión, aunque a mi parecer es mucho más grave, y será la que más acusemos en el futuro.
Saludos.
No me parece que esté en la descripción del trabajo de las ministras dar clases a nadie. No dudo que las decisiones sean discutibles… pero discutirlas así es casi ridículo… ¬¬
Mis ideas sobre estos temas son tan controvertidas como radicales (y empecinadas, que llevo sin cambiar de idea años ya)… asi que dudo que ninguna propuesta pueda asustarme o sacar de mi ninguna opinión especialmente cínica…
Puede que las ministras no estén para dar clases a nadie, efectivamente, pero supongo que entre sus labores tampoco ha de destacar la de empezar la casa por el tejado, como se está haciendo.
Respecto a los embarazos no deseados, se trata de prevenir, no de recrear una pantomima llamada “remedio a posteriori” que en multitud de ocasiones no es tal. Y me río yo de quienes dicen que el levonorgestrel es inocuo, pues sólo “inhibe la ovulación” y “no tiene efecto si el cigoto ya está implantado en el útero”. Si para un organismo formado es una bomba, para uno en formación (aunque no por ello menos funcional) es peor aún.
Se apela a la responsabilidad de la adolescente cuando, salvo honrosas excepciones, la adolescencia es el principal antónimo del término. Al “si no lo hacemos es porque no me quieres” se unirá el “si no lo hacemos sin condón y luego te tomas la pastilla es porque no me quieres lo suficiente”. Al tiempo.
Mi más sincera enhorabuena a la columnista Encarna Samitier.