Vivir loco, morir cuerdo.
El libro de los libros.
No se puede decir nada más.
Está todo dicho. O no está nada dicho.
Don Quijote vivía dentro de un libro, de su libro.
En una historia pre-programada donde todo acaba bien.
En los libros todo acaba bien. O no todo acaba bien.
Don Quijote muere. O no muere.
Muere Alonso Quijano. ¿Y Don Quijote muere?
Don Quijote no muere. Nunca.
Sigue vivo en el libro de los libros. También en el cine.
Don Quijote cabalga de nuevo para desencantar a Dulcinea.
Y siempre hay gigantes a los que enfrentarse.
Antes eran molinos, ahora, quién sabe, quizás rascacielos con placas solares en su azotea.
Y las placas solares relucen tanto como el yelmo de Mambrino, que era yelmo y no bacía, claro.
Dostoievsky escribió en su Diario de un escritor:
Veréis en Don Quijote, en cada página, revelados los más arcanos secretos del alma humana.
[...]
En todo el mundo no hay obra de ficción más profunda y fuerte que ésa. Hasta ahora representa la suprema y máxima expresión del pensamiento humano, la más amarga ironía que pueda formular el hombre y, si se acabase el mundo y alguien preguntase a los hombres: «Veamos, ¿qué habéis sacado en limpio de vuestra vida y qué conclusión definitiva habéis deducido de ella?», podrían los hombres mostrar en silencio el Quijote y decir luego: «Ésta es mi conclusión sobre la vida y… ¿podríais condenarme por ella?».
Edit: Hay un artículo en la Incipedia que le habría venido bien a Don Quijote: Cómo derrotar a un molino de viento.


A lo mejor a alguien le resulta de interés:
http://lahistoriadedonquijote.blogspot.com
A lo mejor a alguien le resulta interesante:
http://lahistoriadedonquijote.blogspot.com
¡Muchas gracias, Dario!
[...] Hoy en clase he defendido mi amor por el Quijote, con la ayuda de mi también querido Dostoievsky: Veréis en Don Quijote, en cada página, revelados los más arcanos secretos del alma humana. [...] En todo el mundo no hay obra de ficción más profunda y fuerte que ésa. Hasta ahora representa la suprema y máxima expresión del pensamiento humano, la más amarga ironía que pueda formular el hombre y, si se acabase el mundo y alguien preguntase a los hombres: «Veamos, ¿qué habéis sacado en limpio de vuestra vida y qué conclusión definitiva habéis deducido de ella?», podrían los hombres mostrar en silencio el Quijote y decir luego: «Ésta es mi conclusión sobre la vida y… ¿podríais condenarme por ella?». Dostoievsky [...]