Todo el finde sin música. Y sin ordenata ni wifi. Sin cobertura en el móvil.
Pero qué bien se está en el pueblo.
Lluvia, algo de frío, paisaje verde, sin semáforos, sin coches, con silencio. Pájaros como despertador.
La estufa encendida, el sillón cómodo y lecturas varias, del s. XVI y del S. XXI.
Summertime es lo que quiero. Un ritmo lento, relajante, armónico, como el hang. Dormir hasta la hora que me dé la gana. Volver a salir todos los días de la semana. Leer por placer. Pero hasta que no sea summertime, me temo que no.
Las lecturas eran para trabajos de la carrera. Ahora a escribir, con citas, con notas a pie de página, con bibliografía ordenada alfabéticamente…
También en la voz de Billie Holiday, Janis Joplin o Leona Lewis.
[Hang, instrumento que descubrí en el Parque Güell el finde filólogo en Barcelona...]

