Marlango – The Long Fall
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Citas literarias:
Lo que uno busca en la literatura es un estremecimiento en la espina dorsal. Nabokov. La palabra es mitad de quien la pronuncia, mitad de quien la escucha. Montaigne. El recuerdo que deja un libro es más importante que el libro mismo. Bécquer.
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¿Cuántos cotillas…?

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Archivo del 11 de noviembre de 2008

Tengo facebook, tuenti, blog.
Tuve myspace, netlog.
He rechazado numerosas invitaciones a Hi5, twitter.
Paso un mínimo de cuatro horas todos los días en el ordenador.
El otro día llené la tarjeta de memoria de la agenda del móvil.

¿De verdad que tengo tantos amigos?
¿De verdad de la buena?

Me empiezo a replantear ciertas cosas…

Todos los grandes éxitos de Internet —e-mail, AOL chat, Facebook, Gawker, Second Life, YouTube, Daily Kos, World of Warcraft— tienen más o menos un componente adictivo: te enganchan porque son formas solitarias de ser social.
Redes sociales, ¿”formas solitarias de ser social”?

Los espacios de referencia son cada vez más las redes sociales: es allí a donde se están mudando los medios de comunicación, las empresas, las organizaciones, los colectivos de toda naturaleza y la presión que ejercen es muy fuerte. ¿Cómo decirle que no al amigo de un amigo? ¿Cómo decirle que no a alguien que quiere ser mi amigo cuando en algunas de estas comunidades me dicen que soy mejor mientras más contactos tenga? Este último creo que es un punto importantísimo.
Redes sociales y privacidad: Caperucita Roja revisitada

Los jóvenes sienten que la solicitud de amistad de sus padres en una intromisión en su privacidad y alguno de ellos incluso dice que es la misma sensación de cuando entraban a su cuarto sin pedirles permiso y que hay aspectos de su perfil que preferirían mantener aparte de su conocimiento, peor lo mismo puede ocurrir a los padres (aunque suene más raro).
Redes sociales, privacidad y relaciones parentales

Día a día uno va experimentando una nueva forma de comunicación o vinculo social, que prescinde de la palabra y apela a las mil y una formas de las aplicaciones de Facebook para comunicarle al otro algo. [...] Facebook se ha convertido en el reino de la palabra sustituida, por mates, corazones, test de inteligencia, invitaciones a grupos donde nunca pasa nada y todo un cotillón de recursos para decirle al otro nada, pero a su vez mostrarle que lo recuerda.
Facebook como la muerte de la palabra.

Y es que una de las cosas interesantees que surgen de esta nota es que sí es posible extrapolar conclusiones a partir del comportamiento de los representantes virtuales de las personas reales. En Second Life, por ejemplo, han descubierto que los avatares guardan la misma distancia con respecto a los demás que la que guardan sus representantes en la vida real o primera vida; en World of Warcraft han podido llevar a cabo investigaciones o sondeos acerca de formas de gobierno alternativas que no hubieran podido hacerse es le mundo real y en Wow han podido estudiar la conducta de cooperativismo en la búsqueda de bienes sociales.
Virtual Worlds Are a Social Scientist’s Dream Come True

En esta nueva civilización, todas las cosas tendrán un valor “si consiguen viajar por diferentes medios”, y Google es un emblema que permite entender la cultura como navegación rápida por la superficie. Los libros, por otra parte, son para los “bárbaros” objetos que “nacen fuera del mundo de los libros y mueren fuera del mundo de los libros”, poniendo como ejemplo algunos de los que escriben estrellas de la televisión o una historia de la literatura italiana que promociona un jugador de fútbol como Gennaro Gattuso.
La mutación bárbara nos atraviesa a todos.

De repente pienso que es un poco absurda la pregunta que me estoy haciendo, pero es que tal parece que ahora la moda será tratar de hacer un twitter de todo blog, poco más o menos. Ya no existen las páginas web como las conocimos y quien no tiene un blog (o no sabe qué es) empieza a ser visto como un extraño. La consigna parece ser: habla, habla, habla, tweet, tweet, tweet, pio, pio, pio.
Twitter, o por qué una frase vale más que cientos de palabras.

Facebook es, en muchos sentidos, un lugar de reencuentro y se transforma en lugar de confesiones y en el espacio de posible reconquista. Parafraseando a Auster es el país de las ilusiones en el que la aparición de las personas que en algún momento del pasado ocuparon un espacio emocional, sentimental, en nuestras vidas aviva el imaginario del sueño, de los mundos posibles, de los encuentros y de las fantasías eróticas de la adolescencia.
Facebook: de la ilusión y el erotismo en las redes sociales

Profundizando más y pensando no solo en una red social, sino en las múltiples redes que nos inscribimos se abre una pregunta que requiere seguro una investigación:
¿Cuál es mi umbral psicológico, mi tensión entre lo individual y lo social, cual es el punto hasta donde mi afecto, mi interés por el otro, deja de tener un peso y pasan a ser rostros en una multitud?
O si quieren colección de figuritas en un álbum llamado red social.
¿Existe un criterio para aceptar a un amigo en Facebook?

[Hoy hemos intentado solucionar el mundo en la hora del café.
Hemos acabado criticando las redes sociales.]