Archivo del 17 de Septiembre de 2008
Después de la primera entrega, llega la segunda parte de Motorizada y sin L:
En el capítulo de hoy, contaremos cómo la señorita Nerea ha salido a la carretera, conduciendo y acelerando felizmente hasta que el profe le obligaba a bajar de 110km/h. También contaremos cómo se le ha calado el coche por tercera vez, hoy delante de un autobusero que le miraba muy mal, y cómo ha comprobado que los baches de la carretera de Huesca son iguales que los de la carretera de Albarracín.
Os chivaremos el secreto de que conduce mejor a 120km/h por autovía que a 30km/h por ciudad y se siente más cómoda en 4ta y 5ta que cambiando de 1ra a 2da. El profe también ha notado eso y ha dicho que la chica será estupenda en carretera, que no le da miedo acelerar, pero que en ciudad no hay manera de que cambie de carril sin dar un volantazo y que todavía se nota demasiado que lleva moto.
También contaremos cómo para entrar en la autovía hay que pasar por un túnel y reducir, encender las luces y girar a la izquierda adelantando a un camión y no comerse al coche de delante y todo esto en un minuto y sin despeinarse, porque no llevaba las ventanillas bajadas.
O quizás no contaremos nada de ésto, que la conductora motorizada y sin L quiere que sus lectores sigan creyendo que es buena al volante y que aprobará a la primera y no le apetece luego encontrarse con sus amigos por la calle y que se rían de ella porque se le ha calado el coche.
Así que no daremos más información en este post -que no quiere decir que no en posteriores- sobre cómo van las clases prácticas de la autora de este blog.