El pasado domingo, en el concierto del Anfiteatro 43 de la Expo, Loquillo y Gabriel Sopeña cantaron un poema de Gil de Biedma.

NO VOLVERÉ A SER JOVEN

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

Jaime Gil de Biedma (1929-1990)
“Poemas póstumos” 1968

Y es que el tempus fugit irreparabile, y no hay manera de remediarlo.