cafe en vena

¿Crees que para los jóvenes la vida es un poco esa “odisea” por la que pasan tus protagonistas y que por eso nos gusta leer sus historias?

El viaje es importantísimo. En todas mis novelas lo hay, aunque sea un viaje interior. La novela es un viaje. El lector se desplaza en el espacio y el tiempo; comienza por el principio y llega hasta el final. Leer es viajar por dentro.

Siendo así, cuando te pones a escribir, ¿qué pretendes con tus historias? ¿Qué tratas de dar al lector: una experiencia, una evasión, un modelo, unos amigos, un placer, un viaje…?

Todo. Lo primero diversión. Un libro tiene que ser ante todo divertido; y divertido es lo contrario de aburrido, no de serio. El libro más serio del mundo puede ser divertido. Ni siquiera se trata de humor, es pura diversión y nada de aburrimiento. Lo segundo: el placer. El placer de que te cuenten una historia, dejarte llevar por ella. Y, sobre todo, no poder soltarla. Yo procuro -y esto me preocupa mucho- que mis libros enganchen. Y que haya distintas maneras de leerlos: como una simple historia o como una reflexión sobre ciertas cosas.
Wilder decía a los que le preguntaban cuál era el mensaje de sus películas: “Yo, cuando quiero mandar un mensaje, voy a Telégrafos. Mis películas son para disfrutar con ellas”. Pues mis novelas -las novelas en general, creo yo-, igual. Lo demás son bobadas academicistas.

[Fragmento de entrevista a César Mallorquí en su libro El Viajero Perdido.]

Me ha gustado mucho el libro, no esperaba que fuera tan bueno. Lo empecé y terminé ayer (explicación de las ojeras de hoy). Una interesante reinterpretación de la Odisea. Of course, la Odisea fue la primera novela y una de las mejores hasta la fecha. ¿Qué tipo de entradas postearía Homero hoy en día si tuviera blog?

[Si alguna vez me tienen que ingresar, además de sangre, suero o lo que sea necesario… ¿me pueden inyectar ese café en vena, por favor? jaja!]