Archivo del 18 de Mayo de 2008
MARIPOSA
Tu sexo,
una mariposa negra.
Y no hay metáfora:
entró por la ventana
y fue a posarse
entre tus piernas.
LAS GASTADAS PALABRAS DE SIEMPRE
Déjame recordarte las gastadas palabras de siempre,
los armarios que encierran la humedad de los puertos
y el sabor a betel que dejas en mis labios
cuando desapareces en el aire.
Déjame tender tu cabello a la sombra
para que la penumbra madure como el día.
Déjame ser una ciudad inmensa, un bote de cerveza
o el fruto desollado ante la espiga.
Déjame recordarte dónde me ahogué de niño
y por qué hace brillar mi sangre la tristeza.
O déjame tirado en la banqueta, cubierto de periódicos,
mientras la nave de los locos zarpa
hacia las islas griegas.
[Siempre me ha fascinado el sintagma las gastadas palabras de siempre.]
[Será que son ciertas.]
…
[Cortado con hielo en el Lago. En uno de los múltiples descansos. Haciendo quiniela de canciones.]
