Archivo del 15 de mayo de 2008
Esta señorita leyendo sus apuntes de Latín para el exam del lunes:
Séneca es uno de los autores más prolíficos, aunque se nos haya perdido alguna obra que escribió durante su juvenutd. La salud de Séneca era débil y desde joven estudió Filosofía y Derecho.
(…)
Uno de los diálogos, dentro de su obra Dialogi, es De brevitate vitae, dirigido a un personaje influyente de la época, Paulino.
El diálogo versa sobre la brevedad de la vida. Séneca nos dice que la vida no es corta, sino que nosotros disponemos mal del tiempo que tenemos para vivirla. La vida es suficiente para hacer las cosas que quiera el hombre.
El problema, según él, es que vivimos despreocupados del pasado sin extraer de él las experiencias. También estamos muy poco preocupados del presente y excesivamente preocupados por el futuro que quizás no llegue nunca.
Para él, la única persona que sabe disfrutar del tiempo es el sabio que vive teniendo presente el pasado, viviendo muy intensamente el presente e intentando prever e incluso disfrutar del futuro.
Y la señorita sigue estudiando, pensando que quizás su profe de bachiller tenía razón: que los romanos son viejos, pero no tontos. Será que los sabios llevan dos milenios diciéndonos las gastadas palabras de siempre y no les hacemos ni caso.
