taza on off

La variedad y la fragmentación de la narrativa española al filo del milenio es la consecuencia, ante todo, de la libertaad de los creadores para escribir lo que quieren y como quieren. Resulta, sin embargo, que esa variedad tiene algo de espejismo porque la limita al auge arrasador de un puñado de subgénero que son los que predominan en una sociedad de consumo que obliga al escritor a inclinarse de manera más o menos consciente por las formas de mayor aceptación: ficción histórica, invenciones culturalistas, relatos metaliterarios o novela negra.

Poética postmoderna y novela, página 259.

La destrucción del público y el paso a mera suma de consumidores de lecturas -el paso del público al mercado- ha sido un proceso espectacular, desarrollado a lo largo de los últimos quince años.
Evidentemente los narradores no son responsables de esa degradación del concepto de público en aras de la hegemonía del mercado; los editores, los críticos, los profesores y los lectores han sido activos colaboradores.

Novela, público y mercado, página 279.

Historia y crítica de la literatura española.
Los nuevos nombres, 1975-2000.

Francisco Rico.

[Si alguien me regala esa taza, le invitaré a los cafés que quiera, *¬*
¿A que es genial?]

[El Leyendo café en mano de hoy, dedicado a nuestra querida protofilóloga Sara, que es un añico más vieja y que nos ha invitado al café diario en el Lago ^^ ¡te queremos, guapa!]