
MÉDICO.— Íbamos en que dentro de cada paciente hay una historia, pero que usted no tiene ninguna. Es lo más extraño que he visto en mi vida.
PERSONAJE.— Pero… Eso es malo.
MÉDICO.— Realmente da igual, usted es un personaje muerto. Sin embargo, hay algún desalmado escritor capaz de dedicar tiempo a crear un personaje que ya está muerto. De ninguna manera es un hecho bueno. Usted no ha sido nadie, simplemente está muerto. Todo personaje debe tener una historia.
PERSONAJE.— (Desespera) Dios mío. ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¡No tengo historia! ¡No soy nadie! Y es que… Por lo menos Segismundo nació y soñó; pero a mí: ni mal augurio, ni profecía vana. ¡Simplemente nací muerto! Ni las aves me acompañan, y el viento jamás me tocó.
MÉDICO.— Vale, vale… ¡Basta ya! Ahora lo que debe hacer es aceptar la situación y pasar al siguiente estado.
PERSONAJE.— ¿Cómo? ¿De qué habla?
MÉDICO.— Creo que estás listo para ver. (Señala al público)
PERSONAJE.— Sí, los veo ¿Quiénes son?
MÉDICO.— Personajes muertos… Como tú.
PERSONAJE.— Pero parecen vivos.
MÉDICO.— Allí te rozará el aire y verás aves, vivirás… Pero nunca con la intensidad de Romeo o Segismundo. Abajo todo es más superficial, pero es lo único que tienes.
(El Personaje, resignado y llorando se aleja del médico y baja hacia el público. Se sienta en un lugar reservado previamente para él. Mientras él se aleja y baja, la intensidad de las luces diminuye y el telón empieza a bajar. Tanto luces y telón disminuyen despacio de tal forma que cuando el actor llega a su lugar entre el público, coincide con que ya está todo oscuro y el telón totalmente bajado)
Muerte de un personaje
Manuel Rodaños
Podéis leer el texto completo, interesante, cortito e intenso aquí.
[Y es que en el teatro, sobre el escenario, se vive más intensamente. Como Romeo, como Calisto, como Cyrano. Todos los grandes amores fueron de teatro.Eso es todo, puro teatro.]
Hemos de vivir en un mundo sustentado por unas cuantas palabras y, si las destruimos, tendremos que sustituirlas por otras. Ellas son los verdaderos atlas del mundo; si una de ellas nos falta antes de tiempo, nuestro universo se arruina. Juan de Mairena, Antonio Machado.
Lether_Ireth
Abril 13th, 2008 at 7:40 am
Teatro *-*
No había leído el texto, la verdad.
Me ha dado mucha pena el personaje cuando ha dicho: “Dios mío. ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¡No tengo historia! ¡No soy nadie! Y es que… Por lo menos Segismundo nació y soñó; pero a mí: ni mal augurio, ni profecía vana. ¡Simplemente nací muerto! Ni las aves me acompañan, y el viento jamás me tocó.”
Jo, que bien expresado >.<
SEP90
Abril 14th, 2008 at 12:25 am
Hoy, después de un par de añitos, me he encontrado un Word por ahí con “Duelo de esgrima”, y me acordé del foro de LGG y de la chica esa que no me conocía de nada pero que me tenía enganchada a su historia. Ahora la releo y digo: la verdad, no es para tanto. Pero por aquel entonces era de lo mejorcito que había leído. Y así dando un par de vueltas he llegado a tu blog, y me hacía ilusión dejarte un comentario, con ese nick tan horroroso que me puse cuando me registré en el foro y por el que no me reconocerás, porque realmente no nos conocemos.
Y es la una de la mañana, como siga escribiendo me voy a poner filosófica o hasta pedante, así que te mando un saludo y me voy a dormir ya, que mañana madrugo.
Me seguiré pasando, y puede que hasta comentando ^^
Nerea
Abril 18th, 2008 at 12:52 am
Sep90, pues sí, me suena tu nick de LGG y esos lares…

Ains, mis tiempos de comienzos de la escritura con DDE. Claro que ahora lo leo y me parece normalito, pero qué se le va a hacer, era lo primero que escribía, estaba aprendiendo todavía -y lo que me queda-…
Pues nada, invitada quedas a pasarte más veces por este blog y comentar cuando quieras!
Pepita
Abril 27th, 2008 at 9:38 am
Me ha gustado mucho el texto!!!. ¿Alguien sabe dónde encontrar más cosas de él?.