Marlango – The Long Fall
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Lo que uno busca en la literatura es un estremecimiento en la espina dorsal. Nabokov. La palabra es mitad de quien la pronuncia, mitad de quien la escucha. Montaigne. El recuerdo que deja un libro es más importante que el libro mismo. Bécquer.
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Archivo de febrero de 2008

No olviden que a pesar de todo lo que les digan, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo (…). Les contaré un secreto: no leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana; y la raza humana está llena de pasión. La medicina, el derecho, el comercio, la ingeniería… son carreras nobles y necesarias para dignificar la vida humana. Pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor son cosas que nos mantienen vivos.

El club de los poetas muertos

[Ups, se me escapó una cita peliculera aquí. Bueno, como es sobre las palabras, me permito este deliz]
Una película que hace pensar, un cerebro al descubierto de jóvenes a los que modelar…
Me preguntaron el otro día si escogía una foto cualquiera de cafés. ¡No! Siempre ando asociando, aunque coja todo por los pelos, ains!
[Me suelen decir que el café estimula mi cerebro. Qué literal suena con esta foto]

Las aficiones, cuando se convierten en pasión, resultan tan incomprensibles que no cabe explicarlas: pueden,
como mucho, mostrarse, y aspirar a que alguien las comparta. Sea escalar una montaña por encima de los 5.000 metros, leer hasta perder la vista, o fumar contra cualquier norma de la lógica, no hay espacio para el diálogo. A veces se encuentra un mínimo de comprensión en quienes viven de la misma manera. Otras veces hasta ellos estorban, y se producen terribles discusiones entre quienes aman lo mismo.

Cazado, y nunca mejor dicho, el blog de Público de Espido Freire

Me ha gustado este fragmento de su entrada de hoy. No tiene demasiado que ver lo que ella trata -sobre la caza de animales y perdigones de plomo- con lo que me ha hecho pensar a mí esas líneas.

Me han recordado el fin de semana.
La cena de escritoras.
Las casualidades de la vida, adivinadas tras una larga charla interesante.
Los nuevos encontronazos y descubrimientos.

Una afición se convierte en pasión cuando sientes la necesidad de hablarle de ella a la gente.
Si nos regimos por esa premisa, yo tengo muchas aficiones.
Siempre me han dicho que, cuando hablo con pasión, fascino y enamoro.
También me han dicho idolatro a demasiada gente.
Pues bueno.

Buscamos, siempre y continuamente, la comprensión en nuestras pasiones/aficiones. Creo que yo la he encontrado en poquitas personas, pero esas personitas merecen la pena y son muy espachurrables y loviables, ¿verdad?

En esta entrada que acabo de escribir, podríamos hablar de la intertextualidad – ésto viene a que el otro día se la tuve que explicar a uno de mis alumnos, mientras nos enfrentábamos boli en mano a un comentario de texto-.
La intertextualidad metalingüística, metaliteraria, metasocial, metahumanística, metacontextual o la meta-/meta que os propongais.

Porque todo vale, ¿verdad?

Los domingos es un día de lectura.
Siempre he tenido esa impresión, desde pequeña.

Los domingos es un día de levantarse tarde, desayunar croissants a la plancha y tumbarse en el sofá con alguna revista en la mano o el periódico sobre la mesa pequeña del salón y leer.

Los domingos son un día de descanso, de leer todo lo que no has podido durante la semana: leer los libros pendientes para un examen de lectura el lunes, leer algún artículo del periódico de algún día retrasado, leer las cartas que no te dio tiempo a abrir el sábado, leer e intentar memorizar los apuntes para el examen del día siguiente, etc.

Y como los domingos son día de lectura y como hace poco algunas revistas han sacado sus últimos números, vamos a intentar hacer un pequeñito listado de las revistas digitales dedicadas a la literatura que pululan por los lares internautas.

Se pide la colaboración de los lectores para completar el artículo con alguna revista olvidada ^^

Babelia es una revista que siempre ha estado por el salón de mi casa y que ya desde hace algunos meses la sigo a través de la red, por si alguna semana se me olvida comprarla.

Si El País tiene a Babelia, el ABC tiene su propia revista también, aunque ésta no la sigo tan de cerca.

Una revista que no recuerdo cómo encontré fue ELFOS, pero desde que me leí un artículo suyo, se ha ido directamente a Mis Favoritos. Revista de fantasía donde las haya.

Tampoco recuerdo cómo encontré la revista Eñe. No la sigo demasiado a menudo pero tampoco está mal.

Una de las revistas más completas e interesantes que hay en red es la revista Narrativas, de la que son responsables Magda Días y Carlos Manzano. Narrativas es una revista con artículos, estudios y relatos de la que podéis disfrutar cada tres meses.

De la que me he enterado recientemente en el blog de Gonzalo Moure es la revista Historia de Letras, dedicada a la LIJ. El otro día la cotilleé un poco, pero tengo que ponerme a leerla tranquilamente; hoy domingo, por ejemplo.

Si hablamos de LIJ, no hay que olvidarse de una reciente aparición en ese mundillo: El Templo de las Mil Puertas, que parece prometer bastante y acaban de sacar su segundo número. Y ya si decimos que alguno de sus redactores proviene directamente de los foros de LGG, lo aclaramos todo.

También podríamos darnos una vuelta por El Cronista, cuyo último número fue el mes pasado y donde cabe también, además de literatura, fotografías e ilustraciones.

Creo que ya he nombrado las revistas que suelo leer habitualmente.
¿Me dejo alguna de importancia?
¿Conocéis alguna otra revista de interés?

Este fin de semana se celebra en Teruel la historia de Los Amantes.
Teruel se traslada a la EdadMedia, sus calles se llenan de gente vestida con capas, de puestos con productos artesanales y de música y actuaciones en cada esquina.

Así que, como este año no voy a Medievales, rescato y cuelgo aquí una entrada que ya escribí en Octubre del año pasado:


La foto de arriba es del antiguo museo de los Amantes, con los cortinajes rojos hasta el suelo y las luz tenue de las dos lámparas de la estancia.

Os dejo con un poema corto de Juan de Tarsis,que leí hace tiempo, dedicados a los Amantes:

Murieron como vivieron
y como cuando vivían
uno por otro morían
uno por otro murieron.

Y para quien no se sepa la historia:

Cuenta la tradición que a principios del siglo XIII vivían en Teruel los jóvenes Juan de Marcilla e Isabel de Segura, descendientes de familias muy principales.

La vecindad de ambas casas y el trato constante desde la infancia , se convirtieron con el tiempo en un profundo amor mutuo; entonces Juan solicitó a D. Pedro Segura, padre de Isabel, la mano de su hija. Este, aunque estimaba la nobleza y las dotes del pretendiente, rehusó aceptar excusando su escasez de fortuna por tener hermano mayor que heredaría a su padre, en tanto él podía dotar a su hija con generosidad.

Informado Juan de esta dificultad, resolvió pedir a su amada un plazo de espera para lograr la hacienda necesaria al deseo de su padre; Isabel le concedió cinco años y él partió a la guerra.

Durante su ausencia, don Pedro intentó con ahínco que Isabel aceptara a otros pretendientes; pero ella, fiel a la promesa , no admitío a ninguno. Llegado el fin del plazo y como Marcilla no regresaba, don Pedro apremió a su hija para que se casara y ésta, viendo que el plazo de los cinco años había pasado sin saber nada de su amante, aceptó.

Enseguida su padre concertó la boda con un vecino de Teruel cuyo nombre desconocemos y entonces regresó Juan cargado de honores y riquezas, cuando su Isabel pertenecía a otro dueño ante Dios y los hombres.

El amante, desesperado, se reunió con su amada para despedirse de ella, rogándole que, en prenda de su imposible amor, le diera un beso con lo cual se consideraría satisfecho. Esta, invocando su honestidad negó y entonces, luego de intentarlo de nuevo, Juan cayó muerto a sus pies.

Enterado el marido de cuanto acababa de ocurrir, decidió llevar el cuerpo del amante a la puerta de sus casa, donde al amanecer lo descubrió su padre, don Martín de Marcilla, quien luego del natural sobresalto, tránsido de dolor, dispuso el entierro de su hijo en la iglesia de San Pedro.

Durante la celebración litúrgica, todos los asistentes vieron acercarse al cuerpo inanimado a una dama encubierta que llegando hasta él, descubrió su cara y lo besó, quedando allí reclinada hasta que en el momento de iniciarse el entierro fueron a apartarla y vieron que era Isabel de Segura, quien no obedecía a los ruegos para que se retirase porque estaba muerta.

Ante el asombro de los presentes, y después de que el novel marido relatara lo ocurrido, se decidió enterrar juntos a los dos amantes que tan desdichados habían sido en vida.

Sucedió este infausto acontecimiento en 1217, siendo juez en Teruel don Domingo Celadas.

Algunos enlaces:

Amantes de Teruel Oficial
Pág de Teruel y sus Amantes
Bodas de Isabel
Wiki de los Amantes

Esgrima. Lucha. Torturas. Venenos. Amor verdadero. Odio. Venganzas. Gigantes.
Cazadores. Hombres malos. Hombres buenos. Las damas más hermosas. Serpientes.
Arañas. Bestias de todas clases y aspectos. Dolor. Muerte. Valientes. Cobardes.
Forzudos. Persecuciojnes. Fugas. Mentiras. Verdades. Pasión. Milagros.

La Princesa Prometida
William Goldman

Llegué hasta este libro, si la memoria no me falla, a través de una cita, introductoria de capítulo, del libro Sangre de tinta de Cornelia Funke. Y me fascinó tanto la manera de presentarlo, que corrí a buscarlo, por supuesto.
Y me gustó mucho, muchísimo. Hacía tiempo que no me sumergía en un cuento de hadas tan bien narrado, con todos los elementos necesarios, con todos los personajes carismáticos y el típico personaje que te fascina, como Íñigo:

Hola, me llamo Íñigo Montoya. Tú mataste a mi padre, prepárate a morir.

*¬* o >///< , lo que queráis.

Simplemente quería nombrar esos dos fragmentos. Me enamoré de ellos en el libro y es lo que más recuerdo de su lectura. Hay una peli, una adaptación, bastante bien realizada. Buscaré un video del capítulo de Los acantilados de locura (el duelo de esgrima entre el hombre de negro misterioso con antifaz e Íñigo) y lo colgaré cuando pueda.

[A veces me gustaría que todo acabase siempre tan rematadamente bien como en un cuento de hadas. Pero si no, ¿para qué servirían los libros?]

*Estesábadocenadeescritorasdondeespachurraréfuertementeanuestraqueridaganadora
ypróximaescritoraoficialconungranfuturoytrayectoriaimpresionanteseguro.
Departedelaquetetieneunaenvidiasanaimpresionanteytequiereyadmiramuchísimo*


Esgrima. Lucha. Torturas. Venenos. Amor verdadero. Odio. Venganzas. Gigantes.
Cazadores. Hombres malos. Hombres buenos. Las damas más hermosas. Serpientes.
Arañas. Bestias de todas clases y aspectos. Dolor. Muerte. Valientes. Cobardes.
Forzudos. Persecuciojnes. Fugas. Mentiras. Verdades. Pasión. Milagros.

La Princesa Prometida
William Goldman

Quién no recuerda el mítico:

Hola, me llamo Íñigo Montoya. Tú mataste a mi padre, prepárate a morir.

[Un auténtico cuento de hadas como pocos. Lo descubrí a través de una cita introductoria de capítulo de Sangra de tinta, creo, de Cornelia Funke. Y corrí a buscarlo, porque, con esa presentación ... ¿quién no?]


Al primer amor se le quiere más, a los otros se les quiere mejor.
Antoine de Saint-Exupery (1900-1944) Escritor francés.

El primer amor es una pequeña locura y una gran curiosidad.
George Bernard Shaw (1856-1950) Escritor irlandés.

La magia del primer amor consiste en nuestra ignorancia de que pueda tener fin.
Benjamin Disraeli (1766-1848) Estadista ingles.

El hombre y la mujer han nacido para amarse, pero no para vivir juntos. Los amantes célebres de la historia vivieron siempre separados.
Noel Clarasó (1905-1985) Escritor español.

Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor, si perdonas, perdonarás con amor.
Tácito (55-115) Historiador romano.

Es duro, es doloroso, no ser amado cuando se ama todavía, pero es bastante más duro ser todavía amado cuando ya no se ama.
Georges Courteline (1858-1929) Dramaturgo y novelista francés.

Me ayudó en la búsqueda la utilísima página de Proverbia.

[Toca poner citas de San Valentín, ya que no se tiene una cita...]
[Da pena beberse ese café tan bello, romperíamos el corazón]


POEMA 10… HEMOS PERDIDO AÚN ESTE CREPÚSCULO…

Hemos perdido aun este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.

He visto desde mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.

A veces como una moneda
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.

Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.

Entonces, dónde estabas?
Entre qué gentes?
Diciendo qué palabras?
Por qué se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?

Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.

Siempre, siempre te alejas en las tardes
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.

Pablo Neruda

[En el ecuador de los poemas cantados a la desesperada, a ti te lo dedico, inexistente]


Gracias por las más de 3200 visitas ^^
Simplemente eso.

Y a seguir leyendo y bebiendo café …

Os devuelvo una buena taza de café, calentita e intensa como una buena lectura.
A todos, lectores comentaristas (Ireth, Yepe) y fantasmas ^^

Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia.
Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente su orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, las esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa.
¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentía balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.

Julio Cortázar
Rayuela, capítulo 68

[Siempre me han dicho que era bueno dejar volar la imaginación. Qué mejor que un texto donde todo se sugiera y nada se diga explícitamente]
[Cuánto sugiere el aroma del café, qué intenso...]