Barcelona, hace una década. Jordi Sierra i Fabra -prolífico autor de literatura infantil, y uno de los más respetados dentro del panorama español- recibe una llamada de una escritora amiga suya. Le anuncia la llegada a la ciudad de los prodigios de una «chica inglesa» que va a presentar un libro. «Como no es conocida, y no habrá nadie, había pensado en ti para que nos acompañaras», le convenció su amiga.
Jordi Sierra i Fabra al final del acto se acercó a la mesa presidencial, saludó a la joven rubia inglesa con dos besos, fue correspondido, y se llevó el libro a casa. «Lo leí, y me gustó. Pero, de repente, pensé: ¡cómo va a triunfar en España si está en inglés!, es decir, que hablaba de un mundo anglosajón distinto al hispano. Y ahora me lamento: ¡Ojalá me hubiera enrollado con JK cuando vino esa tarde a Barcelona a presentar su primer Harry Potter! ¿Por qué no? Era madre soltera y liberal, y entonces me habría podido ayudar con mi Fundación, para hacer hospitales… Fíjese en la situación de hace una década: Rowling, una autora desconocidad, y uno haciendo bulto para escucharla. Y ¡cómo ha cambiado todo en 10 años!».
Cazado de ABC Cultura
Sinceramente, prefiero que no se liaran JSiF y JKR.
Imaginad por un momento la mezcla de sus libros:
No me imagino a un Harry Potter -JKR- viajando de médico voluntario -Llamando a las puertas del cielo, JSiF- o intentando sobrevivir a la adolescencia y hacer sus pinitos en el mundo de la escritura -Rabia, JSiF-. Imaginad a Hermione tomando drogas -Campos de Fresas, JSiF- o a Ron viajando a Barcelona para ver al Boss -Malas Tierras, JSiF-.

xD Eso no lo sabía yo
Pero si Jordi se hubiera mantenido en contacto con ese pez gordo que es ahora quizás sí que podría habere ayudado a la Fundación Jordi Sierra i Fabra
No escribiendo libros juntos, por Dios, son dos escritores completamente diferentes, grandes cada uno a su manera pero muy distintos