Archivo del 18 de febrero de 2008
No olviden que a pesar de todo lo que les digan, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo (…). Les contaré un secreto: no leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana; y la raza humana está llena de pasión. La medicina, el derecho, el comercio, la ingeniería… son carreras nobles y necesarias para dignificar la vida humana. Pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor son cosas que nos mantienen vivos.
El club de los poetas muertos
[Ups, se me escapó una cita peliculera aquí. Bueno, como es sobre las palabras, me permito este deliz]
Una película que hace pensar, un cerebro al descubierto de jóvenes a los que modelar…
Me preguntaron el otro día si escogía una foto cualquiera de cafés. ¡No! Siempre ando asociando, aunque coja todo por los pelos, ains!
[Me suelen decir que el café estimula mi cerebro. Qué literal suena con esta foto]
Las aficiones, cuando se convierten en pasión, resultan tan incomprensibles que no cabe explicarlas: pueden,
como mucho, mostrarse, y aspirar a que alguien las comparta. Sea escalar una montaña por encima de los 5.000 metros, leer hasta perder la vista, o fumar contra cualquier norma de la lógica, no hay espacio para el diálogo. A veces se encuentra un mínimo de comprensión en quienes viven de la misma manera. Otras veces hasta ellos estorban, y se producen terribles discusiones entre quienes aman lo mismo.
Cazado, y nunca mejor dicho, el blog de Público de Espido Freire
Me ha gustado este fragmento de su entrada de hoy. No tiene demasiado que ver lo que ella trata -sobre la caza de animales y perdigones de plomo- con lo que me ha hecho pensar a mí esas líneas.
Me han recordado el fin de semana.
La cena de escritoras.
Las casualidades de la vida, adivinadas tras una larga charla interesante.
Los nuevos encontronazos y descubrimientos.
Una afición se convierte en pasión cuando sientes la necesidad de hablarle de ella a la gente.
Si nos regimos por esa premisa, yo tengo muchas aficiones.
Siempre me han dicho que, cuando hablo con pasión, fascino y enamoro.
También me han dicho idolatro a demasiada gente.
Pues bueno.
Buscamos, siempre y continuamente, la comprensión en nuestras pasiones/aficiones. Creo que yo la he encontrado en poquitas personas, pero esas personitas merecen la pena y son muy espachurrables y loviables, ¿verdad?
…
En esta entrada que acabo de escribir, podríamos hablar de la intertextualidad – ésto viene a que el otro día se la tuve que explicar a uno de mis alumnos, mientras nos enfrentábamos boli en mano a un comentario de texto-.
La intertextualidad metalingüística, metaliteraria, metasocial, metahumanística, metacontextual o la meta-/meta que os propongais.
Porque todo vale, ¿verdad?


