[Fragmentos escogidos de una entrada que escribí hace exactamente un año]

Espero que sea un año genial, mejor que el anterior, que cumpláis sueños, que alcancéis objetivos, que sonriáis cada día, y, sobre todo, que soñéis mucho mucho más todavía.

Porque, sin sueños que conseguir, sin objetivos que alcanzar, ¿qué sería del ser humano?

Lo dicho, cumplid sueños, pero soñad muchos más ^^

(…)

Por cierto, un pequeño aviso:
Si el día cinco, por la noche, entran tres hombres extraños y os secuestran, no os asustéis. He pedido para Reyes (aparte de la lista interminable de libros) que este año que entra pueda estar con cada una de las personas que aprecio, que las pueda abrazar y decirles, mirándole a los ojos, cuánto las estimo. Por eso, a todas las personas que estáis un poquito lejos de mí, que os llegue un fuerte abrazo el día de Reyes. Es mi regalo.
Ni con un abrazo se podría decir todo.

Y parece mentira que sólo nos hayan unido letras y cables.
Por eso no hay otro medio mejor que a través del cual nos conocimos para expresar ésto: os quiero, os aprecio, os adoro, os idolatro y os doy las gracias. Porque este año pasado ha sido el vuestro, el nuestro, el de nuestra amistad. Y por eso, gracias por todo, a todos.
Y porque podría estar bastante tiempo dándoos las gracias por todos los buenos momentos, los malos y los peores, los estupendos y los fantásticos, los de risas y los de depresiones. Por esos viajes destrangis para vernos aunque sean sólo doce horas, por las interminables horas hablando y por todos los proyectos futuros.
(…)

Así que, si el día cinco por la noche tres hombres os raptan, no os asustéis. Me he propuesto daros un fuerte abrazo a cada una de las personas que me ayudaron a ser como soy, el año pasado.
Y desde aquí, uno de esos abrazos espachurrugadores vía mp, o vía blog, que me hacen tan famosa ^^

Que os deseo lo mejor que os pueda suceder este año, porque os lo merecéis. Y a quien no se lo merezca, también, la verdad. Que hoy me he puesto feliz feliz y contenta, y necesitaba decirlo.
Porque las distancias, aunque frías, adslizadas, y cableadas, a veces, se acortan.

Oh! ¡Atentos! ¿Sentís un calor en la mejilla, y que no podéis respirar bien?
Me he tirado encima vuestro, os estoy dando un abrazo espachurrugador y estampando un tremendo beso en la mejilla…