O.O

Hoy no he descubierto que los Reyes Magos no existen…
No he descubierto que el Ratón Pérez es una rata que se coló en casa…
No…

Hoy he descubierto que el artículo femenino en español tiene dos formas, no sólo la, y que una de ellas es coincidente con la forma del artículo masculino.
Os explico:

Estábamos nosotros, felices, ingenuos, ignorantes y con dolor de espalda por las sillas incómodas de la universidad, cuando el profe de Lengua II ha dicho: -el artículo femenino tiene dos formas.
En toda la clase se han escuchado murmullos del tipo:
-no es posible
-se lo está inventando
-eso yo no lo sabía
-¿todavía son las 12-30h?

El profesor, completamente seguro de la afirmación que nos había dictado, comienza la demostración/explicación:

Empecemos por el principio de los tiempos, como siempre, el latín.
En latín, como sabéis, no existían los artículos. Cuando las lenguas romances comenzaron a desarrollarse, tuvieron que “inventarlos”, así que tomaron los pronombres demostrativos latinos ille/illa y los modificaron.
Así, en la Edad Media, teníamos los artículos masculino ele y femenino ela (la i- inicial cambió a e-).
Conforme siguió evolucionando, el lenguaje adoptó la forma el para masculino y las dos formas el y la para femenino.
En el masculino se perdió la -e final, y en el femenino, podía suceder dos cosas:
si queríamos escribir la mesa, se perdía la e- inicial. Si queríamos escribir el agua, se perdía la -a final.
Y llegamos al español actual, teniendo dos formas en femenino y una en masculino.
Si tenemos una /á/ tónica a principio de palabra, utilizaremos la forma el, si no, la forma más común la.

Entonces:
la mesa
el bolígrafo
el agua
las águilas
el aula
las aguas
el águila
las manzanas

¡todo son formas del artículo femenino!

Y los murmullos en clase vuelven:
-Waslas, qué cosas
-Cuánto mentían en el cole
-sigo sin creérmelo…
-ya, claro, y Papá Nöel también existen.

*Modo Barrio Sésamo on*
Y así, señores, señoras, niños de todo el mundo mundial y espectadores activos/pasivos de mi blog: el artículo femenino en español tiene dos formas, una de ellas coincidentes con la forma del masculino.

Y luego, claro, lo cuento en mi casa y no me creen:
-nere, estabas dormida y lo has copiado al revés, eso no puede ser así, ¬¬

Tralará

quiero que lo sepa el mundo
y se le quede la misma cara que a mí O.O