Sí, puede que me emocione al leer a Neruda, me fascine Baudelaire o me estremezca con Machado, pero el poeta que me robó el corazón, hace ya años, fue Girondo…
Las mujeres de Oliverio o la puta del lado oscuro del corazón
No se me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase, tan locamente, de María.
Oliverio Girondo
Cosas como ésta -y no otras- fue la razón de que me enamorase, tan locamente, de Girondo.

Hola Nera.
Ya me ves. Domingo por la mañana y repasando tu mundo blog. Tenemos un cita ¿recuerdas?
Y te invito a visitar este link de la Curvatura. Lo he recordado al leer el texto de Girondo. Ya verás como te encanta:
http://lacurvaturadelacornea.blogspot.com/2009/12/el-lado-oscuro-del-corazon-rabanaquedon.html
Salu2 Córneos