Así sí que se le puede llamar Ebro al río.
Da gusto.
Y desde el puente, cierras los ojos y casi escuchas el sonido del mar y hueles el agua, con olas en la playa de Zaragoza.
Y el parque lineal de la Expo, casi sumergido.

Y, de nuevo, los activistas antiExpo que hace seis meses secuestraron a Fluvi, lanzan un segundo comunicado. Esta vez, el rehén ha sufrido daños.
¿Veremos dentro de poco a los políticos en bici, recuperando fuerzas con la sangría de la fuente del Pilar?
http://www.youtube.com/watch?v=_KoISotKypw