Hoy os traigo un fragmento de uno de los libros que más me han gustado, fascinado y seducido.
Un libro sobre los libros, sobre viajar dentro de los libros…

Es de la escritora Cornelia Funke, famosa escritora alemana de fantasía para jóvenes, mal llamada la JKRowling alemana, pues es mil veces mejor que la británica, pero para gustos los colores ^^

Se trata del segundo libro de una trilogía: Corazón de tinta, Sangre de tinta y Ocaso de tinta (no publicado todavía).
Y… disfrutad leyendo!



Sangre de tinta

-El poema que me trajisteis ayer -dijo Balbulus con voz cansina mientras se inclinaba sobre su trabajo- era bueno. Deberiais escribir con mas frecuencia obras de ese tipo, pero ya se que preferis crear historias infantiles o canciones para el Pueblo Variopinto. ¿por que? ¿Para que el viento propague vuestras palabras? ¡La vida de las palabras habladas es mas efimera que la de un insecto! Solo la palabra escrita vive eternamente.
-¿Eternamente? -inquirio Fenoglio como si acabase de decir una estupidez- Nada es eterno, Balbulus… y a las palabras nada mejor puede ocurrirles que estar en boca de los juglares. Si, sin duda eso las transforma cada vez que son cantadas de modo diferentes, ¿pero no es eso maravilloso? Una historia vestida siempre con ropajes distintos cuando la escuchas.. ¿hay algo mejor? ¡Una historia que crece y florece como si fuera algo vivo! Mirad, por el contrario, las que se comprimen en los libros. De aceurdo, acaso vivan mas tiempo, pero solo respiran cuando una persona abre el libro. ¡Son sonidos prensados entre papel y solo una voz puede devolverles la vida! ¡Entonces chisporrotean, Balbulus! Recobran su libertad cual pajaros que salen aleteando la mundo. Si, acaso tengais razon y el papel las haga inmortales. Pero ¿por que ha de preocuparme eso? ¿Acaso voy a seguir viviendo pulcramente prensado entre las paginas, junto con mis palabras? ¡Es absurdo! No somos inmortales y ni las palabras mas bellas lograran cambiar nuestro destino. ¿Me equivoco?

Balbulus le habia escuchado con rostro inexpresivo.
-¡Unos puntos de vista muy inusitados los tuyos, Tejedor de Tinta! -comento- Yo por mi parte tengo en mucho la inmortalidad de mi trabajo y en muy poco a los juglares. Mas, ¿por que no os reunis ahora con Violante? Seguro que presto tendra que partir a escucharlas quejas de algun campesino o los lamentos de un mercader sobre los bandidos que acechan en los caminos. En los tiempos que corren es casi imposible conseguir pergamino aceptable ¡Lo roban y despues lo ofertan a precios astronomicos en los mercados! ¿Os imaginais siquiera cuantas cabras hay que sacrificar para escribir una de tus historias?
-Aproximadamente una por cada doble paginas -cotesto Meggie, ganandose otra mirada gelida de Balbulus-
-Una joven lista -dijo este confiriendo a sus palabras un tono que parecia mas ofensivo que laudatorio- ¿Y por que? Porque esos necios pastores apacentan sus rebaños entre zarzas y arbustos espinosos sin pensar que su piel es necesaria para escribir.
-Ya, ya. No me cansare de explicaroslo, Balbulus -repuso Fenoglio mientras mepujaba a Meggie hacia la puerta de la biblioteca- El papel, Balbulus. El papel es el material del futuro.
-¡Papel! -Babulus solto un resoplido desdeñoso- Cielos, Tejedor de Tinta, estais todavia mas loco de lo que me figuraba.

Sangre de Tinta
Cornelia Funke