ELOGIO DE LA PALABRA Y EL LIBRO Dijo George Bernard Shaw, que igual que los espejos sirven para vernos la cara, el arte y la literatura sirven para vernos el alma. Efectivamente, un buen libro, como toda buena obra de arte, es como el pan y el agua del espíritu y de la mente. Un buen libro nos permite autoconstruirnos, autoconocernos. En las páginas que han escrito los grandes y los pequeños autores, los famosos y los anónimos, se esconde un enorme e imprescindible legado, una herencia infinita basada en el amor. El amor a la palabra.
Por Carlos Rull
Escrita, leída, cantada, recitada, hablada, pensada, imaginada, la palabra es aquello que nos hace ser lo que somos. Sólo gracias a la palabra podemos pensar, podemos escribir, podemos hablar, podemos imaginar, comprender, compartir, ser. “La palabra es la casa del ser, en ella habita el hombre”, dijo el filósofo Martin Heidegger. Así es. La palabra, el lenguaje, nos hace como somos. Gracias a ella conocemos nuestra cultura, nuestras tradiciones, nuestro pasado, la historia de los hombres y mujeres que nos legaron un mundo que podemos convertir en maravilloso, o en terrible. La palabra nos hace humanos. Hay que amarla, es necesario quererla, saborearla, acariciarla, sentirla, manosearla, hacerla nuestra. Porque cada palabra es una historia viva, cada pequeña sucesión de fonemas y sonidos de este complejísimo y maravilloso sistema que es la lengua contiene en su interior todo nuestro pasado y todo nuestro futuro. Hay que amar la palabra. Y para amarla hay que cultivarla, emplearla, dejarla que exprese nuestras emociones, nuestras vivencias, nuestros sentimientos, nuestros conocimientos. Porque, diga lo que diga el dicho redicho, una palabra vale más que mil imágenes.
De ahí la importancia de leer, escribir, decir. El deseo de expresarse es innato en el ser humano, pues hasta los llantos de un bebé no son más que deseo de comunicación. La palabra, y por lo tanto la lectura, son condiciones indispensables para nuestro desarrollo personal e intelectual, para el alimento de nuestra inteligencia. La palabra nos permite conocer las cosas, abarcar la realidad y, así, comprenderla. Huir de la palabra, de la lectura, de la escritura, es huir del argumento, de la razón, de la pasión, del análisis, de la capacidad de crítica, del diálogo. Huir de la palabra es huir de la libertad.
Vivimos en una sociedad globalizada, mundializada, conectada en redes infinitas y inagotables de datos; en una sociedad culturalmente visual, dominada por la imagen y la velocidad. Pero quien piense que con todo eso puede prescindir de la lectura y de la palabra es, en palabras de José Antonio Marina, un “idiota tecnológico”. Porque incluso dentro de este océano informático y tecnológico sólo podrán navegar y llegar aquellos que sepan aprender y comprender aquellos que conserven la capacidad de sentir curiosidad y de investigar, aquellos que amen la palabra inteligible y reveladora, la palabra sencilla, sincera y honesta, la palabra del diálogo, de la razón y de la libertad. Porque la palabra y el arte son el signo supremo de nuestra condición humana.
No dejemos nunca, en fin, de leer, de escribir, de imaginar, de pensar, de dialogar, de conversar, porque donde hay palabra no habrá lugar para la brutalidad, donde haya diálogo no quedará sitio para el odio, donde haya libros no habrá rincón para la ignorancia.

Wolas!
Vale, no son horas muy normales para estar por aqui XD pero me he dicho: “Vamos a dar una vueltecilla por la red y mañana empezaremos de nuevo a aporrear el teclado”… pero, al final, han sido palabras llevadas por el viento al ver la “entrada” que has puesto y me he animado a poner algo ^-^
Me ha encantado todo, todo, absolutamente todo el texto, aunque sobre todo el último párrafo:
No dejemos nunca, en fin, de leer, de escribir, de imaginar, de pensar, de dialogar, de conversar, porque donde hay palabra no habrá lugar para la brutalidad, donde haya diálogo no quedará sitio para el odio, donde haya libros no habrá rincón para la ignorancia.
Ójala, en los tiempos de ahora, se hiciese realmente, pero ya sabemos que sólo es, por desgracia, una feliz e inalcanzable utopia la de que desaparezca la brutalidad y haya dialogo con todo el mundo, dejando aparte las diferencias y dando la mano sin importar nada. En fin, una inalcanzable utopia.
Al menos, eso si, nos quedan los sueños, las palabras y la imaginación (y de eso conocemos mucho ;D)
Bueno, no me extiendo mucho más, pero te vuelvo a repetir que me ha encantado el texto y me encantan todos los descubrimientos que vas poniendo por aqui.
Un gran besazo y ya empiezo a estar de vuelta en el mundo de la Red (espero) y en el de las Letras (eso me gusta más ^-^)
Ciao y, ya sabes, no te agobies mucho y disfruta de la vida ^-^
De verdad,interesante y muy bien redactado este articulo;el poder de la palabra nos pemite ser,buenos o malos conductores de nuestra propia identidad.Con carino.Miriam
Esto me lo enseñó mi padre hace un tiempo y he de decir que ahora, leído con más tranquilidad me ha llegado más.
No pasa nada si no puedes escribir algo sólo tuyo, esto (al menos a mí) nos sirve para pensar (y tanto xD)
Muchas gracias por este tipo de escritos.
^^
pues lo he leido así de 1 tirón no voy a engañarte, estoy estresada y e encontrado este cuartode hora pa saludar e irme asi. Lo haré mejor y mas rápido, pero tee dejo esta huella para que sepas que yepe se acuerda de ti como tú de mí en mi blog! bsss wapa!
Yepetta: dont worry! Lo dije porque pensé que este texto te podría gustar (ains, las letras, ya sabes ^^) Pero tú a tu ritmo, tranqui!
Ireth: qué suerte, a mí esas cosas no me las enseñan mis padres. Soy yo la que las tengo que ir descubriendo poco a poco. Y luego, se las enseño. Inversa…
Miriam: Ahora mismo… no te localizo. Quizás no eres una de las miriams que conozco y llegaste aquí de casualidad, todo puede ser.
De todas formas, ¡me alegro de que te guste!
Leyre: Se me hacía extraño no verte por estos lares (o, simplemente, el imaginarte a ti sin ordenador, es imposible, xD).
Me alegro muchísimo de que te guste, de verdad. Y puedes disfrutar cuando quieras de todos los descubrimientos que muestre por aquí.
Besos a todas, gracias por comentar!