Acabo de volver de la autoescuela (y de la academia de inglés, y de ayudar un rato en la feria… blablabla…).
Imaginemos que mi portal es el número X, pues mi autoescuela está en el número X-3 (para algo sirven los amigos de mates)

He contado, apenas recorriendo media calle, más de diez balcones adornados con lucecitas centelleantes que, a las nueve de la noche, en una calle peatonal, con algo de niebla y nadie a la vista, más que anunciar Navidad, daban muy mal rollo…
Supongo que los demás llevarán la procesión por dentro, digo, el típico árbol americano, la moda, ya casi tradición, de empezar la Navidad el día de Todos los Santos, y esas cosas…

¿O quedará algún hogar donde no mande El Corte Inglés?
¿Quedará alguna casa donde se ponga el nacimiento una semana antes de Nochebuena, como mucho?
¿O seguiré siendo rara, y mi casa un peligro, por tener únicamente una tele y no mezclar turrones con adoquines de fiestas del Pilar, o uvas de la vendimia de finales de Octubre?

Advierto, si sois de la gente amante del ambiente prenavideño, no os paséis por mi blog hasta… después de Reyes. No sé por qué, me enfado en las Pre-Navidades, serán cosas mías, no las soporto…