Hoy estoy asombrada.
Soy del grupo de gente que cree en el dicho “no te acostarás sin saber una cosa más”.

Voy a decir dos cosas asombrosas ( que se note la ironía, o divertimento, en el ambiente), que, de verdad, de verdad de la buena, existen:

- (Información aportada por un amigo del Bachiller Tecnológico. Sí, los chicos de mates sirven para algo ^^):

El sistema de numeración que actualmente usamos, que heredamos de los árabes, no era suyo. En realidad, ellos lo habían cogido de los indios, y adaptado a su cultura. Por tanto, deberíamos llamarle el sistema indio.
Hasta ahí, vale, de acuerdo.

La cosa asombrosa:
Los indios fueron los que descubrieron el número cero, y su “valor”.
Y a raíz de tan importante suceso, ¡le construyeron un templo!
Un templo a un número matemático, al cero.

(Yo, en bajito, y aún así, mi amigo me ha mirado raro, como cuando hablo en latín o griego antiguo:)

¿Le construimos un templo a nuestra querida letra, con hábitat tan reducido, la eñe?
(gente de rodillas, alabando, con ofrendas de buenos libros y textos inteligentes, la base de esa página del diccionario, arrancada y puesta sobre un gran y visible soporte: oh, gran letra eñe, ¡te alabamos!)

Delirios del día de hoy, por favor, no hacer demasiado caso, jaja…

Los delirios son causados por el otro gran descubrimiento asombroso del día de hoy, atención:

- Los dieces, como nota de calificación en una prueba escrita (comúnmente llamada examen) existen en Bachiller.
Sí, o al menos, mi profesora de griego sí los conoce.

Dicho par de número, el uno delante, el cero detrás, los he visto hoy sobre… ¡mi examen de griego!
¡Un diez! Vaya, esa nota estaba en peligro de extinción (chiste malo, a costa de mi profe ^^)

Quién sabe, quizás hoy descubra alguna verdad más, todavía queda bastante día por delante…

(Para Ireth: ¿Asi que las de letras no podemos escribir números? Oks, ni un número ni medio, todos escritos, ñe. xD, tata.)